CONFESIÓN
Mi casa me puede. No la casa en sí. No las tareas, el tiempo en su interior entre sus estancias diáfanas y silenciosas, el patio calmo de paredes espesas y descascarilladas. Es otra cosa: hay vida ahí dentro; una vida que no tiene nada que ver con la mía; una vida que no quiere ser compartida; una vida invisible con una fuerza sobrenatural que va absorbiendo la mía, negándola, ninguneándola, exponiéndola a la dureza de un devenir baldío, tedioso. Por eso no puedo con ella, por esa presencia que marca a fuego cada uno de los siete años que me apropié de su territorio, de su tiempo, de su oxígeno.
A quién recurrir, a qué difunto implorarle mi sitio ahí dentro, en la casa, un rincón fuera de dudas. Pero él no se deja ver. Seguro que repta sibilino y hostil por las cornisas vigilándome, guiando el curso natural de la vida con señales confusas, ambiguas.
Hace poco le escribí un poema. A mi casa. Un hermoso poema. Para reconciliarme con ella. Un último intento a la desesperada de recuperar la pasión perdida; una llamada al aliento y al pálpito que me llevó a amar sus paredes llenas de humedades, su estructura pesada, sus hechuras desangeladas, sus caliches.
Tengo fiebre, y no sé si estas palabras son el fruto de una extraña alucinación o responden al cansancio de una vida vana y errática. Una certeza tengo: ya no me reconozco en los espejos.
Este texto no es ficción, responde a una realidad: la mía. Nunca creí en presencias ectoplasmáticas u otras supercherías. Ahora, la fiebre (espero), me devuelve una imagen bien distinta de mis creencias.



25 comentarios:
Y por qué no prueba a rociar las paredes con agua bendita ?
Un saludo, Maestra.
Primero ¿o lo dejamos para el final y empezamos por lo más pequeño? la vida, cuesta reconciliarse con ella...,hacerse un hueco en ella, adaptarnos a sus devenires...
Luego llega la casa, si no estás a gusto en ella es un tormento, hay que pintar las paredes, darles otro color, hacer algo que nos reconcilie con ella, porque no vas a cambiar de ojos ¿o bastará cambiar la manera de mirar? Una amiga hace un año que se ha cambiado de casa y ha cambiado hasta su vida...
y finalmente los espejos, de niños nos miramos para aprendernos, de jóvenes para reconocernos, de mayores ¿para qué nos miramos? ¿para saber que seguimos siendo o para saber que ya no somos?
Ichiara, que se te pase pronto la fiebre..., hermoso escrito este quizá producido por el malestar que ha removido alguna piedra perdida por ahí y la tiramos contra la casa.
Un abrazo fuerte.
Carlos, para eso voy a tener que pedir una dispensa papal que me permita utilizar varias garrafas de a 5, jajaja. Estoy mirando opciones racionales, como sentarlo al lado y llegar a un acuerdo. A ver si puede ser.
Un besote
Alfaro, te llevo sobre mi corazón (tengo ansias por coger varios días libres y perderme por vuestros fueros, que el mío parece condenado).
Tienes razón en todo. Debe ser la navidad que me enferma, la gripe, las arrugas visibles, el paso del tiempo, el cabreo con el webstar, el trabajo que no rula (ni yo).
De todas formas, también miré lo del fenshui (un apoyito pal diálogo) y una cosa para hacer limpias muy complicada que me parece que lo va a hacer la tía del difunto (empiezo mal, ves?)
Deseando estoy de darle la mano al 2009.
UN besote
Y tú, estás bien?
Quizá sea producto de la fiebre, pero te ha salido un texto redondo. No sé por qué la tristeza es tan inspiradora; a la alegría, en cambio, suelen sobrarle las palabras, se basta sola.
Quizá pintar paredes, pulir suelos, cambiar las colchas, algún cuadro, quizá una alfombra. Algo que renueve y te sorprenda, esa casa aún tiene mucho que ofrecer, sólo hay que mirarla de otra manera.
En cuanto a los espejos, no hay que hacerles mucho caso. Recuerda que no devuelven una imagen auténtica, sino la inversa. Borges los temía y él era sabio. Mejor mirarse siempre con los ojos del corazón y prestar atención a nuestro reflejo en los ojos de quien nos quiere.
Andamos todos con el síndrome navideño...
Besos.
Estoy. Te espero en mi ciudad, en cualquier calle, verás que he tenido unas llamadas desesperantes de tel durante una semana, pero el Sr. Bell(me dio por pensar que era sr. y no sra.)acabó dejándome en paz.
Y ahora para la navidad me pongo una coraza para salir entera, por suerte mi hijo cumplirá, el día 1, 18 años y no me ando con demasiados remilgos ya no hay niños en la casa.
Creo que el remedio a tus males tienes que buscarlo dentro de ti, te imagino muy fuerte por dentro y que esa fuerza se refleja fuera y seguro que no meo equivoco, lo del trabajo..., ya ves toca correr...
Un beso y un abrazo enooooooormes.
Isabel,
Estoy de acuerdo con Eva acerca de los espejos y lo que devuelven. En cuanto al texto, me encantó. Sobre la casa y lo que te sucede, después te cuento algo que hice con respecto a la mía (para ver si te sirve. Ya que te debo mail, te lo diré por esa vía).
Besos,
Raquel y Renata
Este 2008 ha sido un año nefasto, ha habido demasiadas despedidas. Coincido en lo de los espejos, y te aseguro que me miro poco (de ahí la pinta que llevo cuando me cruzo con uno, jejeje, pero es mi pinta), porque tengo pocos. Debe ser la fiebre, la navidad, y que siento que hay algo por ahí dentro que no rula.
Lo de la inspiración y la tristeza es algo muy cierto. Pero fíjate que ésto lo escribí en el bus una noche de quizás demasiado cansancio. Porque, aunque ando triste, me planto delante del ordenador y todo lo que sale son chifladuras, cosas cachondas de las que me río yo solita. Es verdad que cuando estamos felices la dama se toma vacaciones.
Veré qué cositas nuevas hago en estas fiestas para pintar la cosa de otro color.
Besotes.
Me alegro, Alfaro, ya veré al Sr Bell y sus devenires antropomórficos (esto es una tontería, pero se me ha ocurrido por una teoría de mi hermano el inglés que ya contaré).
Con 18 ya camina solito, menos mal (a la mía ya no la pilla ni un galgo, con 27). Yo tampoco soy de extravagancias navideñas y afortunadamente la mía me salió también sosa para eso, así que dos años un belén, otro un arbolito y para de contar.
No soy fuerte, soy titánica, así que haré gala de ello y me comeré un mantecado estas navidades.
Un besote
Raquel, hija, mándame la receta a tanto desvarío, que tengo al gato comiéndose las paredes.
Yo no temo a los espejos, creo que me temo a mí misma.
Un besote
Salvo por Leví, este espacio parece hoy tomado por la sección femenina.
La verdad es que el texto te quedó cristalino y bien pulido. En cuanto a los espejos están para mirarse sin abusar del empeño.
La casa parece toda una joya inspiradora, sigue con el tema.
Y para la fiebre aspirina con leche templada.
Besos.
La fiebre hace estragos, seguro que cuando haya remitido, con un buen corte de pelo y un poco de maquillaje, el espejo te devuelve otra imagen...
Propongo que hagas manifiesto de manera pública el poema que le escribiste, de esa manera sin duda, se reconciliará contigo.
Como dice Maki, una aspirina (mejor si es efervescente)hace milagros.
Cuídate mucho amiga, un abrazo muy gordo:)
Que linda experiencia metafísica! aprovechá ese estado mísitco y tratá de extracorporizarte para ver que hay más alláaaaa. Boooo.
Después me contás.
Beso.
Posdata: ya voté por el vídio. Le puse un 5 porque no había 6.
;-)
Mi querida Isa, cumplo en informarte que las casas tienen alma y eligen a sus propietarios.
Es dificil no amarlas porque sus paredes guardan miles de secretos compartidos,porque sus ventanas nos muestran el mundo, porque nos sentimos a salvo, cuando volvemos tarde.
Igual me adhiero a Maki y creo que una buena aspirina va a poner las cosas en su lugar...o no ????mmmm
Besos
Ah, la casa de uno...
"Por eso no puedo con ella" Es una imágen fuerte. Además no es ficción. Doblemente bueno entonces.
Gracias por pasar por mi blog. Nos leeremos.
Paso para desearte una muy felia Navidad.
Besos
Hola Maki, ya me tomé la aspirina con un zumito. Sigo investigando por la casa a ver si encuentro una lagarta, o a lo mejor un mono, jejeje
besos
Sibyla, más que maquillaje necesito una restauración completa (picado, enfoscado, perlita y varias manos de pintura). Hoy me cortaré el flequillo, a ver si sale algo bueno.
Seguro que es la fiebre... o un duende perverso (anoche veía sombras).
El poema lo pondré en el de la memoria, que lo tengo muy abandonado.
Cuídate mucho y un besote fuerte.
El próximo, JP, será una extrapolación a la inversa; o sea, que he invitado al maromo que me persigue que se manifieste bajo la forma que quiera (excepto la de Jesucristo, que si no me muero) y nos cuente de qué va. Yo mientras estoy aprendiendo con las cocciones, pirámides invertidas y orejas alsacianas en adobo.
Un besote (pero mirá que sos morboso)
Mónica, sé lo de las casa, sobre todo las antiguas, que tienen un historial que hay que respetar. El caso es que yo siempre la mimé, aunque reconozco que llevo unos meses muy pasota y cansada, y la muy zorrona se ha dado cuenta.
Un abrazote
Vill, a estas alturas, y con la fiebre pasada, sigo pensando que me puede. Hablo mucho en el patio, sola, y tengo al gato medio loco, porque no sabe a quién me dirijo, si a él o al otro, jajaja.
UN beso
FELICES FIESTAS A TODOS, AUNQUE ESPERO VERLOS ANTES, PA TOMÁ UNA COPICHUELA.
Querida Isabella,
A mí también me gustaría leer el poema que le has escrito a la casa. Anoche soñé que una de mis paredes estaba blanda y al meter mano, todo cambiaba de forma.
Evidentemente, algo pasa con algunos de nosotros y nuestras casas.
Mientras tanto te envíe el mail, te mando un beso grande, idem Renata Navideña :)
Gracias bonita, yo también te deseo que lo pases requetebien. Lo de las casas es un misterio, o a lo mejor el misterio lo llevamos nosotros dentro, que de tanto pensar se nos salen las cosas de madre y nos aparecen los fantasmas.
Leeré el mail, y un besote para ti, tu gente y la niña.
(el poema lo colgaré)
¡FELICES FIESTAS, ISA!
Brindo por vos (con horas de diferencia, claro...)
Que seas muy feliz con todos los tuyos! Tu hija,tu pareja, Clarito...
Sin darnos cuenta un año más...(viejas), quería decir más sabias! Ja,ja,ja
Querida amiga, que sigamos disfrutando de nuestra amistad, aunque sea virtual.
Un beso con campanadas Muakkkkkkkkkkkkkkkkkkkk!!!!!!!!!
Tendrás la nueva agenda, la de 2009, no se te olvide anotar para cada día a primera hora: ser feliz.
Felicidad para ti y los tuyos
y para el resto del mundo:Paz, paz y paz.
Un abrazo enorme.
Suerte, alegría y felicidad a todos vosotros. Tenemos que ponernos las pilas desde el mismito 1 de Enero, a ver si conseguimos dejar en herencia un mundo más justo, más equitativo y más sano.
Os quiero
FELIZ 2009
Para las casas poseídas hay un exorcista sueco de probada experiencia: Ikea.
En cuanto al satánico poder de los espejos, te recomiendo leer a Pessoa, que los consideraba el enemigo del alma.
Espero que te encuentres mejor. Feliz año!
Te iba a decir que la pintaras entera de colores nuevos, que te tomaras una aspirina o que le hicieras un conjuro.
No es que crea que funcione pero mientras se hacen unas cosas no se hacen otras ..
Te deseo lo mejor de lo mejor para este año recien estrenado. Un beso fuerte.
Yo también tengo una presencia en mi casa que no me deja apropiarme de ella, pero la tengo identificada, sé a quién pertenece, y conozco las causas de mi dificultad para mi apropiación definitiva y la conquista de cada objeto, rincón, recoveco, olor, claroscuro, etc. No se si saberlo consuela...
Besos
¿Qué tal el nuevo año?...
Que te brinde muchas oportunidades de ser feliz!
Un abrazo grande Ichiara, deseo que todo vaya bien!:)
Feliz año :)
Cuidate mucho y da señales de vida pronto, ¿eh?
Muchos besos.
Publicar un comentario en la entrada