CAPÍTULO SÉPTIMO DE RANDOLPH
Oooohhhhhhh... ¡por todos los clavos de cristo y el aura indeleble de la santa paloma! ¿qué me haces, ladrona? Vino y rosas celestiales parecen susurrarme cuando sonríes… Y no estoy en Berlín, pero este es un día perfecto, mi dulce Carmelita. Si pudierais verla, con las bragas rotas, dejando asomar la síntesis de su femineidad en ese muñón color carmesí. Cáliz para mi sexo arrebolado, corolario de mi decadencia...
- James, Federico, venid en mi auxilio…
- Cállate ya, Randolph.
- ¿Pero qué es éso, niña?
- ¿Qué clase de golfo eres tú que no reconoces el traje que mamita lleva puesto, eh, mamarracho? Y llámame Juliette.
- ¿Como la novia de Dartacan? Carlitos, dios mío, esto es de tu incumbencia, socórreme, voy a ser devorado en corimbo.
La tía se ha vuelto loca ¡qué precio ha de pagar el artista! Aunque me enrolla la estética de mamá alien poderosa y peregrina de esta orgía pagana ¿Y los tubos? Déjate llevar, Randolpho, que no se te vea el plumero.
- Ay, sigue mi dueña, succiona, succiona… ahgggggggg... sigue… ohhhhh... pero ¿qué haces? ¿adónde vas?
- Cierra la boca, so mamón, o te la cierro con el chorro ¿Es eso lo que quieres? (Si ya me lo decía Catalina: cuida mucho tus conquistas, estos intelectuales de tres al cuarto sólo babean con el dominio del mesonero. Dale alpiste a sorbos y te besan el culo. Fíate de mi palabra y dale puerta. Yo aún busco a mi Lancelot).
- ¿Adónde vas? Enchufa eso otra vez. Carmelita, Carmelita… Poséeme, cástrame, quiero ser madre... Segismundoooooo...
(Tanta niña, tanta hostia… Quizás se le pasaron de tuerca las endorfinas. Y pensar que estuve a punto de afeitarme la cabeza..., y ahí está, lloriqueando y llamando a esa gentuza que lo visita. Voy a probar con algún artefacto irrigatorio, si no funciona, cambio de roles).
- Me muero, mi reina ¿dónde está el infierno, dónde las falacias de curas y papas sin huevos? decidme ¿el sacrificio de la carne o la eventualidad del placer? Ohhhhhh...
- Aguanta Randolph, aguanta, sé un hombre.
- Lárgate Tomás, no vengas a joderme. Aghhhh... ¡Ya voyyyyyyy!
(Mierda, se le fue la olla. A este tío le pierde la boca. Voy a cerrársela. Me quito el traje, me echo la bata y me pongo la peluca).
- Randolph, borracho sinverguenza ¿dónde has estado? ¿no te da nada por el cuerpo dejar a tu madre sola tanto tiempo? Con lo mala que estoy... Ve aquí que te vea, gañán. Me duelen los pechos, te voy a destetar. Ya es hora.
- No, mamá, por favor, eso no, ya voy...
Dios mío, esta mujer sabe cómo hacerlo, mírame Carlos, ya salió, ya salió...
- Así, así, como un niño bueno, eso es Randolph ¿qué quieres hacer a mamá? (Funciona. Es agotador, pero funciona) Aghhhhhhhh... Randolphhhhhh...



18 comentarios:
La verdad es que tanto erotismo sórdido termina provocando excitación. Me recordó a ciertas imágenes de algunas películas del petardo Fassbinder.
Un saludo, Maestra.
Carlos, a mí me recordó otra "El exorcista" sin Regan claro está.
Esta historia está tomando tintes pavorosos.
Que Dios nos coja confesados pecadora.
Besos.
Chicos, erotismo con Randolph, dios, no era mi intención. Más bien derrotismo, pero si es excitante pues me alegro, ya subí vuestras endorfinas, jajaja.
Carlos, de Fassbinder sólo vi Querelle hace ya miles de años y casi salí traspuesta. Lo mismo me pasó con los 120 días de Socoma de Passolini, que me encanta, el Passolini. Ahora pienso que era demasiado joven pa tanto ajetreo. De Fassbinder recuerdo tan poco que voy a tener que echar mano del burro para ponerme al día, y aburrirme, jajaja.
Maki, el exorcista? que me llames pecadora bueno está, mi mente enferma por momentos (o a lo mejor es la edad y yo, como Randolph, paso de los papas con huevos, o sin ellos, que lo mismo me dan). Ah, ahora lo cojo, por lo del infierno y eso... Con el próximo le digo a Randolpho que hagamos el camino juntos.
Besos besos besos
Me gusta esta historia porque mi cuota de morbosidad se ve ampliamente saciada.
En momentos, me siento ahogada y en ciertos pasajes, me provoca mucha risa, como: "¿Adónde vas? Enchufa eso otra vez. Carmelita, Carmelita… Poséeme, cástrame, quiero ser madre... Segismundoooooo..."
(Genial)
Insisto en que es tan teatral tu pieza Randolphiana, nada light, por cierto.
Muchos besos míos y de la niña, Isabella :)
madre mía, Carlos va a tener mucho trabajo con Randolph. Yo que él pediría ayuda a su amigo Sigmundo...
Jajaja, Dartacán, me temo que este Randolph está más puesto en textos filosóficos y literarios que en literatura perverso-erótica clásica. ¡Será cándido!
Casi que esta vez me ha dado pena, en manos de esta dominatriz tan decidida y recurriendo al auxilio de sus espectros intelectuales.
Sí, yo también creo que Carlitos necesitaría en este caso del auxilio de Segismundo, mucho más puesto en esto de la castración y los deseos inconscientes.
¿Y Tomás? Mmmm, ¿Mann? Porque Hobbes le hubiera dicho que le arreara un bocao ;)
Gracias por las risas y besos!
Bueno Raquel, yo también me partía de risa con el pobre de Randolph llamando a Segis, y también disfruto de lo morboso, sólo imaginar la escena y me entran ganas de llevarme a Randolph a casa y prepararle una sopita caliente, jajaja, con hierbabuena y todo
Un besote a ambas
Lagarto, Carlos y Segis ya andan diseñando terapias para Randolph. Creo, incluso, que han contactado con el padre Merrin y Karras para pedir consejo. Parece que Carmelita es un ejemplo claro de posesión bakala.
Besos
Gracias a ti Antígona, yo también me reía con el pobrecito Randolph y sus apreciaciones erróneas. Tiene el tío un algo infantil, no? cómo en semejante trance se acuerda de los mosqueperros? Inverosímil.
Tomás sale poco de su escondite en East Coker, pasa el tiempo con sus rezos y sus poemas, pero no podía dejar a R solo delante de esa loba.
Un besote
Lo he leído varias veces, y todas me he reído y eso que me pierdo porque es como distintas escenas pero sin cambiar de escenario, es como leer sobre locos, quiero decir que tu Randolph y su madre y ...son de locura.
Me gusta el lenguaje directo, el lenguaje que a veces le veo doble sentido...
Sí Alfaro es un escenario de locos donde cada cual va a su rollo, cada uno con sus propios fantasmas. Hasta la mamá de R siempre presente aunque ahora se trasplante a la pécora Carmelita; y eso que parecía una chica apocada y tímida.
Un abrazo
Si ya lo decía yo en un comentario anterior, que la tal Carmelita era un agua mansa, y de las aguas mansas líbrame Dios, que de las bravas me libro yo!
La muchacha se ve que escondía pasión contenida, y si se descuida se le caduca...Ja,ja,ja
Ichiara, he estado "missing", pero he vuelto!
Besotes guapa, ya queda un día sólo de curro:)
Captado, Ichiara, aunque esta vez lo tenía bien difícil. Acostumbrada al T.S., ¡ni siquiera sabía que se llamaba Thomas! Ay, ignorante de mí.
Resultón tu nuevo look. ¡Me gusta!
Más besos!
Qué bien, Sibyla, descansadita supongo. Mírala cómo salió la mosquita, una espabilá y con traje de cuero negro, jejeje, otra madre para R. Hay hombres que les crecen las madres por doquier, pobres, arrastrando el calor de la teta llena.
El que está a punto de caducar es el protagonismo de mi héroe, ahora envuelto en un triángulo amoroso, y sin niñas.
Un besote
TS, mi icono piadoso, bien que no es nada lírico, pero me encanta seguirle los pasos y desvelar sus secretos de alcoba, jajaja, soy yo un pelín masoca como R, y me gusta perderme en la simbiología del amigo Elliot.
El look es un intento de acabar con la pesadilla aséptica del blanco, que me marea, pero como soy tan manazas no consigo encajar las cosas como es debido; y los amigos de R son de otros tiempos como para que me presten su ayuda.
Un beso
¡Alucinante!
A la primera lectura no entendí nada, un poco como tu madre, que dices que no entiende tus poemas.
Me parecía una orgía mal contada con muchos personajes... je je je...
Fui leyendo p'atrás, como hacemos muchas veces, y la cosa iba tomando sentido, y yo le iba sacando disfrute, y cuando leí el primer capítulo remonté el yoyó y los volví a leer todos, por orden, comentarios incluídos.
Bueno, pues que sepas que yo también estoy enganchao a este desbarre lúcido e irreverente.
En cuanto a la Carmelita, da mucho miedo. Y Randolfo es un valiente. Yo, sinceramente, aún con toda la ayuda intelectual del mundo, hubiera salido corriendo.
¿Y cómo sabe la tía que Randolph tiene a tanta gente viviendo en su cerebro? ¿Será que ella también los tiene? ¿Quién es Catalina?
¿Y los tubos?
Espero impaciente la próxima entrega.
Hola Huella de perro, ya tuviste valor de tragarte hacia atrás las desventuras del Randolfo (lo de los comentarios es sin duda lo mejor, inspiran a este heróico muchacho en sus vicisitudes diarias).
Carmelita miedo? pero si es una chiquilla..., sólo quería comulgar con el ser que la divina providencia le había puesto ante sus narices.
Catalina es la grande, la más larga, la lola de españa pero en lo suyo, una auténtica perra baqueteada en los olisqueos mórbidos y las falacias consentidas.
Que cómo sabe la tía de las presencias de Randolfo? Porque el carcamal no tiene medida, ni un registro consensuado de la realidad y se muestra tal como es, angelito, a su bola, y la Carmelita que es la hija predilecta de Catalina, lo caló hondo desde el principio.
Lo de los tubos no lo explico. A mí me hicieron un dibujito de cómo va el rollo tubero y casi me desmayo, jajaja.
U saludo
Ah, yo también espero la próxima, hay tantas preguntas en el aire que creo que voy a tener que tomar orphidal a ver si en estado catatónico se me revela la mano incorrupta de la santa (cerca de casa dicen que tienen un huesito de la falange ? en una parroquia) y transcribe de forma precisa los acontecimientos de este par de pavos.
Cómo estamos Isa!!! Eso sí es original!!!
Luz, estamos dejando salir a la fiera, que ya era hora, tanto randolph ni leches, que la carmelita también tiene derecho a sacar su cosa, no? jajaja
Un besote, guapa
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