jueves 11 de junio de 2009

CAPÍTULO OCTAVO DE RANDOLPH

Ay, Petronio, qué maldades inoculaste en la carne, qué destrozo espiritual… Nosotros, nacidos del vientre impoluto de nuestra santa madre nos vemos abocados al pecado estancado, a la virtud en entredicho, a la vena lujuriosa que pulsa como posesa en los puntos cardinales del gusto, ay, qué viaje sin retorno, qué madeja de tormento, qué pardo el paisaje sin la excrecencia de nuestros cerebros. Carmelita, mi diosa veteada, abierta en canal, como la ofrenda quebrada que el párroco depositaba suavemente en mi boca los domingos a las doce; pero toda para mí, la derecha y la izquierda, el yin y el yan, una pata y otra, y el centro pa dentro. Estoy barajando la idea de ofrecer a la humanidad mi cerebro desbocado; regalar la gracia que me fue concedida y que tan armoniosamente he glosado en estos años de desdichas y aflicciones. La juani fue mi tormento, doña engracia, mi madre, el silicio, carmelita mi diosa, la salvación. Y dios ¿dónde se halla el magnífico, a la vera de quién se sienta? Ay, la absenta, néctar milagroso que me ha sido negado tantas tardes de chinchón en casa manuel ¿Cómo enraizar el rizoma del soplo divino en el polígono de san pablo? Hubiera sido tan fácil. Le quartier de saint paul, suena tan bien…, il quartier di san paolo, saint paul’s quarter… Polígono, unidad urbanística constituida por una superficie de terreno, delimitada para fines de valoración catastral, ordenación urbana, planificación industrial, comercial, residencial, etc. ¿Dónde buscar a dios en esta porción de plano limitada por líneas rectas? ¿Y el hombre, cómo está dispuesto en esta estructura de perfección matemática, en vertical u horizontal? ¿Y los sujetos en oblicuo, pueden convivir en este excelso paisaje que tuvo a bien conformar sus biografías? Me temo que todo han sido desventajas: el clima excesivo, la boina encasquetada en la mollera, sin gracia, el hule de cuadritos…

Sankt Paul Nachbarschaft, esto es contundencia, amigos, con la solapa del gabán alzada dejando entrever la nariz majestuosa y los ojos afligidos por la cosmogonía, y los pantalones de paño oscuro, y la voz reverberando un bis morgen que se estampa en los muros consagrando a la existencia la perpetuidad que le corresponde, y nosotros con las bombachas y los dedos de los pies al aire y el vaya usté con dios, que no reverbera ni tan siquiera percute en las paredes alicatadas, tan sólo un siniestro vaho que se desvanece y menos mal, porque a un tris estamos de convertir el zaguán en ermita y sufrir la peregrinación de tantas y tantas almas en pena.

Imposible la creación con este cuadro. Todo lo más una letra elegante, caligráfica si tienes el pulso firme, y una educación de colegio de curas emperrados en la estética de las formas y la vacuidad de los fondos. O una copia malversada de los gritos munchianos con rotulador carioca y barniz titán, extrabrillo, para darle prestancia; o entreteniendo las tardes de domingo con la muerte de los padres del rey lagarto, por solidaridad, enardecidos; o trenzando junto a ocnos la soga que se desvanecería en cualquier esquina, en la próxima acera...

- Randolph ¿qué coño estás haciendo? Muéstrate ladrón y cuéntale a tu madre de dónde vienes…
- De la añoranza, del abatimiento, del reconcomio del plástico y la formica, de las hechuras femeninas calzadas en batas de poliéster, del catecismo y la represión, de apurar la juventud con el fervor de las letras ¡Ay!
- ¿Ya has bebido? ¿Y la Carmelita, es buena muchacha?
- Una santa, madre, una santa.
- Pues a ver si te enderezas de una puta vez, y vuelves al trabajo tan güeno que tenías, y no le haces nada a esa pobre muchacha… So canalla.
- A ver, a ver, madre.
- Cómo que a ver ni a ver… lo que tienes que hacer es dejarte ya de sandeces que tienes más de cuarenta años y mírate, pareces un loco.
- De ingratitud, de impotencia, de devoción a la primavera… Abril es el mes más cruel.
- Vete a tomar por culo
.

14 comentarios:

Makiavelo dijo...

Esta idea de ir disminuyendo el tamaño de la tipografía me parece muy original. Te obliga a concentrarte. Por otro lado esa idea de donar el cerebro del personaje creo que tendría éxito, no sería el primero que anda rulando por los frigoríficos de los ricos.

Besos.

alfaro dijo...

Qué bueno, un poco de estilo clásico en el discurso, estilo parodia sin serlo, pero que le va muy bien.
Aunque a veces, parece que haces un alto en elrelato de R. y se mete I. a divagar la voz creadora y narrativa,
exceptuando el diálogo del final, que son ambos dos, madre e hijo supongo.

me ha gustado.
Un beso.

Isabel chiara dijo...

Makiavelo, lo de la tipografía responde más a una ausencia neuronal (han detectado los primeros 40º de temperatura en Sevilla y huyeron a climas más apacibles) que a un recurso estilístico o expresivo. Las mías no llegan a tanto, todo lo más huir cuando arrecia el inferno.

De lo otro, qué decir, Randolph intenta perpetuarse, como todos, cada uno a su manera.

Un besote


Alfaro, I aparece tan a menudo en las ficciones que temo que un día se quede ahí, atrapada entre las hojas, como una cagada de mosca, diminuta, apenas perceptible, una manchita, la mosca cojonera que le llaman.

Los relación R y madre es imprescindible para ambos, uno existe por el otro, y el otro subsiste por el uno. Más cagadas, jajaja

Un besote

Antígona dijo...

Ni en vertical ni en horizontal, sino, como leí una vez, inclinado por sus inclinaciones, sosteniéndose en esa inclinación siempre al límite del desequilibrio. Pero claro, hay inclinaciones e inclinaciones. Y las del cerebro barroco y desbocado de Randolph parece que hace ya mucho que lo condujeron a un obvio y notorio desequilibrio. En fin, con una madre que lo manda a tomar por culo, tampoco me extraña. Pobre criatura, que aún llama santa a esa arpía.

Sorprendente que reflexione sobre el pecado y la represión a partir de sus andanzas con Carmelita, y que tales ideas no las tuviera presentes en su fervor por las niñas. Aunque digo yo no que no creo que haya que esperar de Randolph sujeción a sistema convencional de valores alguno.

Esperemos que se decida a ofrecer a la humanidad su cerebro desbocado. Íbamos a entretenernos mucho tratando de descifrarlo ;)

Un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

"Véte a tomar por culo". Esas palabras en boca de una madre deben de reconfortarlo de veras...Si eso se lo lleva diciendo desde chico, no me extraña que el sujeto haya derivado en un tarado existencial..

Me gustó eso de "los puntos cardinales del gusto" aunque te confieso que seguro de acertar con la ublicación de todos ellos...

Un saludo, Maestra.

PD: Con este calor sahariano los bajos instintos suben a la azotea

Isabel chiara dijo...

Antígona, no estoy tan segura de que el cerebro desbocado de R sea tan interesante como él mismo apunta. Digo yo que aunque el muchacho se lo curre para provocar cierta ternura o cierto interés en los demás sigue viviendo con la porculera de su madre, y no sé yo si es por una depravación del sujeto aún mayor que la que muestra por las niñas.

De una cosa estoy segura, una infancia consagrada al eco constante de las voces del "políngano" no debe ser muy sana.

Un beso

Carlos, cosas peores he oído de más de una madre en el parque que hay debajo de mi casa. Aquí los niños salen anestesiados dada la "riqueza" de vocabulario y la adjetivación tan creativa provocada sin ninguna duda por el calor. Lo siento pero estamos llegando a límites que, como bien dices, suben los bajos instintos a la azotea; y, pero aún, estamos a un tris de superarla y lanzar al espacio neuronas en forma de virus peligrosísimos.

No creo que R sepa mucho de lo que habla con lo de los puntos cardinales, seguro que se pilla los canales equis y divaga sin mucha experiencia. Lo de la vena lujuriosa me suena como una señora pintarrajeada persiguiendo muchachitos indefensos. Qué horror, jajaja

Un beso

Laluz dijo...

Cómo me gustan los diálogos entre Randolph y su madre!!! Son buenísimos!!!

Pradero dijo...

Se me ocurre que este Randolfo debe ser bueno para la literatura erótica
o_0

Isabel chiara dijo...

Luz, en realidad están inspirados en gran medida en el Randolfo del autobúa y su mamá. Randolfobús es quizás un pelín más lerdo que éste si cabe pero más o menos.

Lo último que les oí a ambos fue una discusión acerca del color de las cortinas que la señora mamá había comprado para el cuarto de Randolfo, color verde botella. El "niño" no quería trapos en las ventanas y la madre lo mandó callar diciéndole que si le sobraba tela le hacía además unos cojines, y que en su casa se ponía lo que a ella le salía de la santa providencia (fue más grosera, haciendo alusión a la fruta de la higuera).

Un besote

Por cierto, cada vez veo la letra de esta casa más pequeña, no he tocado nada ultimamente, pero creo que está mutando)

Sibyla dijo...

"Una copia malversada de los gritos munchianos con rotulador carioca y barniz titán, extrabrillo para darle prestancia"

Ya sabes, mi frase favorita, además lo de los rotuladores carioca me recuerdan a una confidencia...

Un besote guapa! ¿Estás aún viva, después de estos calores inhumanos?

En alerta máxima Sevilla, junto con Córdoba y Jaén! Y es que es demasiaoooooooooooo!

Estoy temiendo el verano, como quien teme una penitencia...

Isabel chiara dijo...

Mira, no se me había ocurrido eso de ponerlo a jugar al tetris, Juan Pablo, jajaja, pero es buena idea, ahí todo descosido encajando en los huequitos y con toda la palabrería que lo cataracteriza, sí, aunque no sé si se chafará rápido, ya vimos cómo se amedrentó con la Carmelita y no me resulta muy erótico este prenda vestido de madre de Norman Bates.

Pero seguro que intenta una escenita con la muchacha, pa agradecerle el préstamo del lapto y de los artilugios de cuero fino, jajaja

Un besote, guapo


Oye Siby, que yo era más que aficionada a los cariocas (qué verguenza de confesión la del titán, jajaja) y a los rubios (los lápices) y de gomas me gustaba la milán que sabía a vainilla (había unos tacos gordos de colores que no me gustaban nada). De lápices, la mina más rica (de pequeña ´lo mordisqueaba todo) siempre fue la de staedtler, la blanda, ay...

No estoy viva, imposible con esta temperatura. Lo que más padezco es la apatía, el cansancio continuo, esa sensación cerdil de estar en el charco, jajaja Y venga a beber y beber y la barriga cada vez más gorda y explotas en medio de la calle viendo como otros, en lugar de esparcir sus restos encima de los coches aparcados y los bancos, empiezan a elevarse por encima de las farolas....

Lo siento, el jamacuco del calor, desvaríos, ¿pero ésto no es el verano?

UN besote

NoSurrender dijo...

La verdad es que Randolph me recuerda a un tal Ignatius. Quizás salir a buscar un trabajo le vendría bien.

La verdad es que la muerte literaria (porque gozaban de buena salud) de los padres del Rey Lagarto, le proporcionaron cierto impulso creativo, sí.

Besos!

Isabel chiara dijo...

Ignatius es mi ídolo Lagarto, no lo puedo remediar.

Y qué serio y transcendente se ponía el Morrison cuando decía aquello de papá, quiero matarte.

Besos

RAQUEL BARBIERI dijo...

Me siento a gusto retornando a la historia de Randolph... y me quedo pensando en la enumeración que aúna al plástico, la fórmica, las batas de poliester (todo tan cutre) con el catecismo y la represión.

¿Habrá quizás un paralelismo entre esos materiales infames como el hule, el plástico y la fórmica y las madres de los Randolphs, a prueba de agua y nada biodegradables? ¿Será de plástico el catecismo también?

Besos, Isabelle, míos y de Renata:)

Ya volveré, que ando atrasada de lecturas.