<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss'><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135</id><updated>2009-10-18T07:53:27.669-07:00</updated><title type='text'>Mujeres en guerra</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><link rel='next' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default?start-index=26&amp;max-results=25'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>84</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>25</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-1051148479062928843</id><published>2009-09-19T03:56:00.000-07:00</published><updated>2009-09-19T03:59:22.712-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Randolph'/><title type='text'>RANDOLPH Y LA GORDA, NUEVO CAPÍTULO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:arial;font-size:85%;"&gt;- &lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Randolph, por favor ¿puede venir a mi despacho?&lt;br /&gt;- Inmediatamente, don Spencer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uy, qué querrá, recién acabo de santiguarme y ya me convoca al templo. No sé dónde he dejado los folios, mecagoendié, estaban encima de la mesa, pero seguro que la gorda de enfrente me los ha birlado. No ha parado de vigilarme desde que llegué esta mañana. La tía. Percibo cierta hostilidad en su rostro rechoncho ¿Dónde coño habré dejado los folios? Tengo tantas ideas…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Con su permiso, señor Spencer…&lt;br /&gt;- Pase, pase, Randolph. Siéntese. Lo he convocado para comentar algunos términos de su solicitud. Como sabrá, el departamento de asuntos pintorescos gestiona las actividades inusuales del museo y no podemos permitirnos ningún error. You know? Usted es funcionario, ha desarrollado su carrera con el culo clavado en los banquitos de la mayoría de las salas y pasillos de esta fortaleza; conoce a todo el personal y ha oído miles de sandeces de los visitantes ante las magnas obras que aquí se exhiben ¿Es fiel a sus afectos?&lt;br /&gt;- Yo…, don Spencer…&lt;br /&gt;- Tutéame, please.&lt;br /&gt;- Gracias, Spencer. Como te iba a decir, soy fiel a la belleza, a la novela rusa del diecinueve, a Carmelita, al pensamiento redomado, al agua de Lourdes para aliviar los golondrinos, que me salen sobre todo en primavera, al mundo fenoménico, al anschauung, al tinto a gollete, al Caravaggio y a las niñas. Entre otras cosas.&lt;br /&gt;- ¡Bravo! Creo que nos entendemos ¿Qué opinión le merece la gorda? Presiento que me acecha. Aparece de improviso, sin convocarla, y desparrama su materia encima de mi mesa, tumbada de medio lado, dejando entrever el pernil subrepticiamente. Después me satura lo que queda libre de la mesa de folios con ideas virginales como estampar postales personalizadas de la colección, contratar a cándidos chinitos y vestirlos de meninas para que lustren con betún el calzado de los visitantes, sacar brillo al dorado con netol…&lt;br /&gt;- ¿Postales personalizadas?&lt;br /&gt;- Sí, es de sus mejores ideas, de hecho se pasó un fin de semana encerrada en su casa montando una recreación con el photoshop: las Meninas con chinos, suecos, árabes, rusos, negros… para que el visitante sienta la obra en sus carnes ¿Te imaginas a la princesa Margarita mulatona, o la maribárbola lapona? Pero hoy me ha traído el bosquejo de unas cuantas ideas que me desconciertan. No hay duda de que tiene aspiraciones. Pero me da miedo la gorda…&lt;br /&gt;- ¿Qué ideas, Spencer? Dejé los folios encima…&lt;br /&gt;- Está muy influenciada por un novio mejicano que tiene. Fulgencio creo que se llama, guionista de telenovelas. De hecho, ahora pasan una suya muy exitosa llamada Directo al corazón, que trata de una boxeadora a la que llaman “la monita”, supongo que por su extraordinaria agilidad lanzando los puños, la tía.&lt;br /&gt;- Las ideas… Spencer, que me preocupan los folios que dejé…&lt;br /&gt;- Tú, que eres un hombre de letras, sabrás que los estados carenciales de la conciencia, llamémosla ortodoxa u ordinaria, revelan misterios que el ojo no ve. Sólo a través de la influencia del peyote se adquiere la clarividencia necesaria para desarrollar una historia de ese calibre. La monita disparando directo al corazón. Dilata las entrañas, Randolph y déjate llevar por esta maravillosa visión: Fulgencio y la gorda poniéndose ciegos y juntando las cachas para procrear la historia más inverosímil jamás contada; Fulgencio y la gorda inhalando los vapores de una trama urdida a la manera del novelón dostohieskiano pero, cómo diría, con la bravura, la contundencia y la gracia caprichosa de vuestra lengua que arroja más leña al fuego que los políticos de la oposición; Fulgencio y la gorda relamiéndose ante tanta desgracia, tanta injusticia, tanto desvalido; Fulgencio y la gorda eyaculando el placer de haber parido el insuperable guión de Rubí, la gitana más bella del mundo, líder de audiencia en la tdt y la pvc hace ya rato; Fulgencio y la gorda, o más bien Fulgencio, que tiene pinta de ser un espabilado, descojonándose de risa por las noches a cuenta de moi, y a partir de ahora, de toi, lanzándole a la gorda ideas peregrinas para nuestro ilustre departamento.&lt;br /&gt;- Yo, Spencer, he observado…&lt;br /&gt;- Dicen de ella que era un mujerón. Hasta que conoció al Fulgencio, you know? Recién llegado, sin un duro pero con mucha azuquita pa repartir. Y ella, de glucosa escasa, decidió que ya era hora de empacharse y lo metió en su casa. Y ya sabes, buey, enchiladas y frijoles a todas horas y mucho amor chaparrito y hordas de compatriotas celebrando la nueva y folios y folios de amor empalmado y más chile y el mujerón reverberando caderas y pechos y el mejicano embalado y los ejecutivos de televisión cada vez más arriesgados y el pueblo cada vez más idiota. El éxito. Ahora dicen que la monita se le ha subido a la chepa y anda culebreando con una actriz venezolana. Pero no deja a la gorda, no, la necesita para introducirse en nuestro templo. Tiene miras el Fulgencio, quiere expandir su radio de acción a otros ámbitos más elevados. Por cierto, Randolph ¿no crees que el pensamiento redomado está dando sus últimos estertores? Lo veo muy vilipendiado últimamente y eso me preocupa. Piensa en ello. Ahora debo hacer una llamada urgente. Márchate y vigila a la gorda. De cerca.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;p&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Me cago en la leche, cuando se lo cuente a Carmelita. Tengo que acabar con la gorda. Como sea. La invitaré a casa. Ven con tu marido a cenar, le diré, y ella, que seguro que no está casada (dudo mucho que el mejicano, aparte del compromiso culinario y sexual con sus carnes haya vinculado a la gorda con el eclesiástico o civil), pues se sentirá honrada e ilusionada, requetehecha, y dirá que sí. Somos todos conscientes de que la tía aprovechará la ocasión para sacar información y el mejicano para estudiarme a fondo. El tío. Pero esa es nuestra ventaja. Voy a llamar a Carmelita para que compre conejo. Con tomate o al ajillo. Conejo pa la gorda.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-1051148479062928843?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/1051148479062928843/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=1051148479062928843&amp;isPopup=true' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/1051148479062928843'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/1051148479062928843'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/09/randolph-y-la-gorda-nuevo-capitulo.html' title='RANDOLPH Y LA GORDA, NUEVO CAPÍTULO'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-7947047763336882349</id><published>2009-08-25T15:22:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T15:29:30.052-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Randolph'/><title type='text'>CAPÍTULO UNDÉCIMO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Uf, me aburro más que una ostra, qué coñazo, con lo bien que estaba yo espiando a las niñas. Cómo las echo de menos, con sus batitas frescas y las bambas de loneta. Y el pelo recogido tirante en la nuca, con la rebabilla pilosa escapando del control de la goma, rizándose en caracolillos para mi desenfreno, pegoteados por el sudor, incansables las niñas saltando a la pata coja y brincando la lengua por esa tradición poética del juego infantil con versos de doble filo y retruécanos estofados. Malabares ingenuos hacia la pubertad, sin duda; o intencionados deseos correteando ya entre sus piernas. &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Ese es el momento que quiero aprehender, Jerónimo, que el pecado maduro ya no me satisface aunque calma apetitos naturales. Aferrarme a la ligereza de sus lenguas, a los ojillos retorcidos, al talle intachable y el torso nivelado, las piernas roñosas y velludas. Mira cómo te miran: con sus pantalones tapioca y los auriculares pegados a la oreja sin perder detalle de tus símbolos ¡Leche migá! que tú y yo sabemos que ahí detrás están las campanitas sonando; que hasta los gatos oyen su música y hablan con Dios; y la bestia soberana los arrulla siseándoles en el oído las verdades que fermentan más allá del pienso purina y las tarrinitas wiskas; y la leche semidesnatada, la cerveza cero patatero y el patrón a dieta de beluga, cocochas y algún tallito verde para componer la bandera patria. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Con Dios me iba yo de cañas ahora, a la plaza mayor. Menos mal que ya me queda poco. Te voy a echar de menos pero vendré a verte, tengo grandes ideas para el museo, y creo que don Spencer me sigue el rollo. Lo he impresionado. Don Spencer es un gran hombre. Qué digo un gran hombre, es un prohombre, no hay más que observar de cerca su perfil; o de lejos, con esa nariz prominente como Matthew Parker , antiguo Arzobispo de Canterbury , gran oledor del pecado ajeno. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Desde que llegó no ha hecho otra que promover ideas innovadoras. Fíjate el atrevimiento de crear un departamento de asuntos pintorescos. Al principio lo tomaron mal, ya sabes cómo son los burócratas, unos dengues del carajo. Pero don Spencer, más listo que el cavaliere, desempolvó con énfasis su natural espontaneidad y acudió al prefecto con un pdf y un powerpoint cargados en el pen. No se habla de otra cosa en el departamento. Qué presentación, qué elocuencia la de don Spencer, qué ríos de babas resbalando gustosas por las barbillas rasuradas. El prefecto anuló todas las actividades de su apretada agenda y se tomó el día libre. Cuánta turbación albergaba su corazón: le bailaban las palabras, una orgía de sonidos apareados en perfecto desorden, la lengua madre copulando con el pariente británico y la sombra de Gibraltar palpitante y enhiesta cual falo a punto de reventar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo pienso que don Spencer no ha hecho más que emplear los excedentes de recursos humanos en tareas más productivas que rascarse los huevos o escaquear las pelotas, que para la postre es lo mismo. Los ha puesto a pensar. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Es tan sencillo, Jerónimo.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-7947047763336882349?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/7947047763336882349/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=7947047763336882349&amp;isPopup=true' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7947047763336882349'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7947047763336882349'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/08/capitulo-undecimo-de-randolph.html' title='CAPÍTULO UNDÉCIMO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-9056062408685240577</id><published>2009-07-19T11:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-19T11:38:37.015-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO DÉCIMO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Rinnnnnng…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Pasa, Randolph, está abierto.&lt;br /&gt;- Ay, Carmelita, tengo tantas cosas que contarte…&lt;br /&gt;- ¡Siéntate y come!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Coño! Madame Butterfly encebollada…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡James! ¡Federico! Volved malandrines ¿a que nunca en vuestra elevada vida habéis disfrutado del espectáculo que se alza ante mis ojos? ¡Miradla! Cual bodegón arcimboldiano la musa se enrosca encima de la mesa. Y esa palidez, enharinada y expuesta a los tubérculos cortados en flor y las ramas de menta que coronan su cabeza. En el Louvre te exhibía yo, amada mía, al lado de la Victoria de los paños mojados. Y tú sin paños. Si te vieran Fidias y Marinetti como te veo yo, tendidita en la mesa, blanca para el sacrificio, la boca alojando los deditos graciosos de tus deliciosos pies, adornada con papas y zanahorias y aretes de cebollas, generosamente aliñada con un oliva de Jaén, la mirada al infinito…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Calla y come, que la lubina se enfría.&lt;br /&gt;- Voy, mi querida… Pero qué cuadro, qué cuadro…&lt;br /&gt;- Remátalo con tu brocha y derrocha&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no sé por dónde empezar a comer… Esta mujer me mata, yo quería invitarla a los sótanos del Museo donde se esconden… joder, Carmelita, no te escurras… donde se esconden las obras más satirillas… oyyyy… ¿la papa también?... del Renacimiento, un par de tablitas diminutas de… toma potasio y dame lacteos…de Botticelli que dicen que le hizo… shup, shup, shup… que le hizo al papa sixto para sus aposentos privados de…qué deliciosos fluidos cuando emulsionan con el traqueteo… le hizo al papa de vírgenes salidillas fornicando con clérigos… Ayyyyyyyyyyyyyyyyyyyyyy.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Uf, Randolph, ayúdame a bajarme, que me resbalo.&lt;br /&gt;- Ay… ay… Espera, Carmelita, que me adecente, que estoy recuperando las tablillas de la hoguera de las vanidades…&lt;br /&gt;- Una ducha y te cuento mi proyecto.&lt;br /&gt;- Oh, dios ¿Otro invento, Carmelita?&lt;br /&gt;- Es muy sencillo, he hablado con mi amiga Isa.&lt;br /&gt;- ¿Y?&lt;br /&gt;- Y nada, que ya está.&lt;br /&gt;- ¿Qué ya está qué?&lt;br /&gt;- El proyecto, letras indecentes, qué va a ser. Vas a escribir para el mundo.&lt;br /&gt;- Señora mía, qué responsabilidad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-9056062408685240577?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/9056062408685240577/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=9056062408685240577&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/9056062408685240577'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/9056062408685240577'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/07/capitulo-decimo-de-randolph.html' title='CAPÍTULO DÉCIMO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-2896979254663504353</id><published>2009-07-06T06:03:00.000-07:00</published><updated>2009-07-06T06:07:38.841-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO NOVENO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Irás al infierno, madre, ni tan siquiera los santos de las estampitas que coleccionas moverán un puto dedo para recomendarte al altísimo que, por cierto, tiene que estar hasta la coronilla de beatas y beatos de pacotilla. Pondría la mano en el fuego que a la santa que tiene encima de la mesita, la de la toga y cara de cerdo, la he visto yo en algún sitio. Aunque si te he de ser sincero, me acompaña el ciego desde que la Carmelita se explayó entre mis muslos y me mostró un paisaje menos farragoso que el que me asiste desde que retorné al hogar familiar. ¡Qué mujerón! Va la tía y me dice esta mañana: &lt;em&gt;Randolph, no desperdicies tu talento. Te arreglas como corresponde a un tipo de tu edad, coges un taxi y te presentas delante de tu jefe. Quiero volver, le dices y, a continuación, regresas a mi lado que te voy a preparar una lubina al horno pa cargarnos de potasio. &lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Dios mío, el potasio es un mineral necesario para el sistema nervioso y la actividad muscular ¿Qué próxima aberración me tendrá preparada? Yo no sé tú, mi querido Watson, pero las pruebas que esta mujer me pone de soslayo no me ofrecen ninguna pista del delito. Diría más, me confunden a tal extremo que mi cuerpo produce acetilcolina en dosis exasperantes con el consiguiente incomodo de la diarrea. Es imprevisible la diosa. Igual que mi jefe que, próximo a la jubilación, me mandó donde mi madre y le he tenido que apañar la clave de su contabilidad particular. El muy cretino lleva años haciendo la vista gorda. Mueve el culo, le he dicho, y corría más que el tío de la lista rellenando mi ingreso otra vez en el cuerpo. Y a sentarme, que el cuerpo para el que trabajo no conoce la actividad ni de lejos; y a mí me viene bien para leer y meditar. Que se revienten la cabeza los de recursos y actividades que lo mío es vigilar y, muy de tarde en tarde, señalar con el dedito desde &lt;a href="http://www.elboscomovie.com/"&gt;la 56 con los flamencos&lt;/a&gt;, aunque ninguno lleva lunares ni baila enloquecido, que están muy quietecitos hablando del bien y del mal y el paraíso y el infierno y las luces y las sombras y el deseo y la contingencia y el pecado y el tiempo. Y el tiempo. Y yo sentado, esperando que los monstruos me revelen el secreto, añorando la paleta que me lleve a la inmortalidad. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Coño, ya sé dónde he visto a la santa con cara de cerdo. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-2896979254663504353?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/2896979254663504353/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=2896979254663504353&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2896979254663504353'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2896979254663504353'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/07/capitulo-noveno-de-randolph.html' title='CAPÍTULO NOVENO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-3497777331248520958</id><published>2009-06-11T03:54:00.000-07:00</published><updated>2009-06-11T14:43:07.310-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>CAPÍTULO OCTAVO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"  style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Ay, Petronio, qué maldades inoculaste en la carne, qué destrozo espiritual… Nosotros, nacidos del vientre impoluto de nuestra santa madre nos vemos abocados al pecado estancado, a la virtud en entredicho, a la vena lujuriosa que pulsa como posesa en los puntos cardinales del gusto, ay, qué viaje sin retorno, qué madeja de tormento, qué pardo el paisaje sin la excrecencia de nuestros cerebros. Carmelita, mi diosa veteada, abierta en canal, como la ofrenda quebrada que el párroco depositaba suavemente en mi boca los domingos a las doce; pero toda para mí, la derecha y la izquierda, el yin y el yan, una pata y otra, y el centro pa dentro. Estoy barajando la idea de ofrecer a la humanidad mi cerebro desbocado; regalar la gracia que me fue concedida y que tan armoniosamente he glosado en estos años de desdichas y aflicciones. La juani fue mi tormento, doña engracia, mi madre, el silicio, carmelita mi diosa, la salvación. Y dios ¿dónde se halla el magnífico, a la vera de quién se sienta? Ay, la absenta, néctar milagroso que me ha sido negado tantas tardes de chinchón en casa manuel ¿Cómo enraizar el rizoma del soplo divino en el polígono de san pablo? Hubiera sido tan fácil. Le quartier de saint paul, suena tan bien…, il quartier di san paolo, saint paul’s quarter… Polígono, unidad urbanística constituida por una superficie de terreno, delimitada para fines de valoración catastral, ordenación urbana, planificación industrial, comercial, residencial, etc. ¿Dónde buscar a dios en esta porción de plano limitada por líneas rectas? ¿Y el hombre, cómo está dispuesto en esta estructura de perfección matemática, en vertical u horizontal? ¿Y los sujetos en oblicuo, pueden convivir en este excelso paisaje que tuvo a bien conformar sus biografías? Me temo que todo han sido desventajas: el clima excesivo, la boina encasquetada en la mollera, sin gracia, el hule de cuadritos…&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:trebuchet ms;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Sankt Paul Nachbarschaft, esto es contundencia, amigos, con la solapa del gabán alzada dejando entrever la nariz majestuosa y los ojos afligidos por la cosmogonía, y los pantalones de paño oscuro, y la voz reverberando un bis morgen que se estampa en los muros consagrando a la existencia la perpetuidad que le corresponde, y nosotros con las bombachas y los dedos de los pies al aire y el vaya usté con dios, que no reverbera ni tan siquiera percute en las paredes alicatadas, tan sólo un siniestro vaho que se desvanece y menos mal, porque a un tris estamos de convertir el zaguán en ermita y sufrir la peregrinación de tantas y tantas almas en pena. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Imposible la creación con este cuadro. Todo lo más una letra elegante, caligráfica si tienes el pulso firme, y una educación de colegio de curas emperrados en la estética de las formas y la vacuidad de los fondos. O una copia malversada de los gritos munchianos con rotulador carioca y barniz titán, extrabrillo, para darle prestancia; o entreteniendo las tardes de domingo con la muerte de los padres del rey lagarto, por solidaridad, enardecidos; o trenzando junto a ocnos la soga que se desvanecería en cualquier esquina, en la próxima acera...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;- Randolph ¿qué coño estás haciendo? Muéstrate ladrón y cuéntale a tu madre de dónde vienes…&lt;br /&gt;- De la añoranza, del abatimiento, del reconcomio del plástico y la formica, de las hechuras femeninas calzadas en batas de poliéster, del catecismo y la represión, de apurar la juventud con el fervor de las letras ¡Ay!&lt;br /&gt;- ¿Ya has bebido? ¿Y la Carmelita, es buena muchacha?&lt;br /&gt;- Una santa, madre, una santa.&lt;br /&gt;- Pues a ver si te enderezas de una puta vez, y vuelves al trabajo tan güeno que tenías, y no le haces nada a esa pobre muchacha… So canalla.&lt;br /&gt;- A ver, a ver, madre.&lt;br /&gt;- Cómo que a ver ni a ver… lo que tienes que hacer es dejarte ya de sandeces que tienes más de cuarenta años y mírate, pareces un loco.&lt;br /&gt;- De ingratitud, de impotencia, de devoción a la primavera… Abril es el mes más cruel.&lt;br /&gt;- Vete a tomar por culo&lt;/span&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-3497777331248520958?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/3497777331248520958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=3497777331248520958&amp;isPopup=true' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/3497777331248520958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/3497777331248520958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/06/capitulo-octavo-de-randolph.html' title='CAPÍTULO OCTAVO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-7669050348209088676</id><published>2009-05-24T04:45:00.000-07:00</published><updated>2009-05-24T04:49:39.012-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>CAPÍTULO SÉPTIMO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Oooohhhhhhh... ¡por todos los clavos de cristo y el aura indeleble de la santa paloma! ¿qué me haces, ladrona? Vino y rosas celestiales parecen susurrarme cuando sonríes… Y no estoy en Berlín, pero este es un día perfecto, mi dulce Carmelita. Si pudierais verla, con las bragas rotas, dejando asomar la síntesis de su femineidad en ese muñón color carmesí. Cáliz para mi sexo arrebolado, corolario de mi decadencia...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- James, Federico, venid en mi auxilio…&lt;br /&gt;- Cállate ya, Randolph.&lt;br /&gt;- ¿Pero qué es éso, niña?&lt;br /&gt;- ¿Qué clase de golfo eres tú que no reconoces el traje que mamita lleva puesto, eh, mamarracho? Y llámame Juliette.&lt;br /&gt;- ¿Como la novia de Dartacan? Carlitos, dios mío, esto es de tu incumbencia, socórreme, voy a ser devorado en corimbo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La tía se ha vuelto loca ¡qué precio ha de pagar el artista! Aunque me enrolla la estética de mamá alien poderosa y peregrina de esta orgía pagana ¿Y los tubos? Déjate llevar, Randolpho, que no se te vea el plumero.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Ay, sigue mi dueña, succiona, succiona… ahgggggggg... sigue… ohhhhh... pero ¿qué haces? ¿adónde vas?&lt;br /&gt;- Cierra la boca, so mamón, o te la cierro con el chorro ¿Es eso lo que quieres? (Si ya me lo decía Catalina: cuida mucho tus conquistas, estos intelectuales de tres al cuarto sólo babean con el dominio del mesonero. Dale alpiste a sorbos y te besan el culo. Fíate de mi palabra y dale puerta. Yo aún busco a mi Lancelot).&lt;br /&gt;- ¿Adónde vas? Enchufa eso otra vez. Carmelita, Carmelita… Poséeme, cástrame, quiero ser madre... Segismundoooooo...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;(Tanta niña, tanta hostia… Quizás se le pasaron de tuerca las endorfinas. Y pensar que estuve a punto de afeitarme la cabeza..., y ahí está, lloriqueando y llamando a esa gentuza que lo visita. Voy a probar con algún artefacto irrigatorio, si no funciona, cambio de roles).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Me muero, mi reina ¿dónde está el infierno, dónde las falacias de curas y papas sin huevos? decidme ¿el sacrificio de la carne o la eventualidad del placer? Ohhhhhh...&lt;br /&gt;- Aguanta Randolph, aguanta, sé un hombre.&lt;br /&gt;- Lárgate Tomás, no vengas a joderme. Aghhhh... ¡Ya voyyyyyyy!&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;(Mierda, se le fue la olla. A este tío le pierde la boca. Voy a cerrársela. Me quito el traje, me echo la bata y me pongo la peluca).&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Randolph, borracho sinverguenza ¿dónde has estado? ¿no te da nada por el cuerpo dejar a tu madre sola tanto tiempo? Con lo mala que estoy... Ve aquí que te vea, gañán. Me duelen los pechos, te voy a destetar. Ya es hora.&lt;br /&gt;- No, mamá, por favor, eso no, ya voy...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Dios mío, esta mujer sabe cómo hacerlo, mírame Carlos, ya salió, ya salió...&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- Así, así, como un niño bueno, eso es Randolph ¿qué quieres hacer a mamá? (Funciona. Es agotador, pero funciona) Aghhhhhhhh... Randolphhhhhh...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-7669050348209088676?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/7669050348209088676/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=7669050348209088676&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7669050348209088676'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7669050348209088676'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/05/capitulo-septimo-de-randolph.html' title='CAPÍTULO SÉPTIMO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-2359635952728421015</id><published>2009-05-14T12:04:00.000-07:00</published><updated>2009-05-14T12:06:42.856-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO SEXTO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;El hombre sin rostro se acercó sigiloso a la valla cubierta de vegetación que separaba la calle del internado. Ella estaba allí; oculta tras el entramado de hojas violáceas y ramas compactas. Oía sus gritos, sus risas de rata amenazada. Entre las otras, ella se hacía confusa, un ser desdibujado sin una identidad manifiesta, un miembro más de la manada de batas blancas y cabezas afeitadas. Apartó cuidadosamente un matojo para buscarla con los ojos, para cerciorarse de que el cordón que los unió se mantenía intacto pese a los acontecimientos, el recuerdo vivo, la necesidad apremiante. Ella se volvió y lo miró. Después, inducida por un complejo desconocido, se llevó las manos a la cabeza y cubrió su cráneo: una gota inoportuna resbaló por su mejilla; la dejó escapar. Se giró y se incorporó al juego. El hombre sin rostro imaginó su lengua deslizándose por la piel áspera y esbozó una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; &lt;br /&gt;-         ¿Quién es ella, Randolph?&lt;br /&gt;-         No lo sé. Una mujer cualquiera.&lt;br /&gt;-         ¿Y qué espera de ti?&lt;br /&gt;-         La muerte, supongo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lenta y gozosamente. Y después, de la mano la conduciré a los infiernos donde nuestros cuerpos arderán hasta el día del juicio final. Para renacer más tarde en otra cáscara, con una simiente que en lugar de unir nos separe, nos aleje de la maldición parental. Tú no lo entiendes, Carlos, no todo lo malo habita en las partes oscuras del cerebro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-        Randolph, son las diez ¿con quién hablas?&lt;br /&gt;-        ¿Y?&lt;br /&gt;-        No, nada, que podría preparar algo de cena. Si te apetece.&lt;br /&gt;-        Muchacha, soy un hombre casado ¿qué te has creído? Debo volver a casa.&lt;br /&gt;-        ¿Con tu madre?&lt;br /&gt;-        Bueno, un vinito no estaría mal ¿tienes ternera o pollo?&lt;br /&gt;-        Veré.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se está bien aquí, hay sitio de sobra para los dos. Y sin molestias. Debo concentrarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Y quién es ésta, Randolph?&lt;br /&gt;-        Bah, es Carmelita, vive aquí, pero ahora está entretenida con sus tareas ¿Dónde te habías escondido?&lt;br /&gt;-        En tu cabeza. Imaginó su lengua deslizándose por la piel áspera y esbozó una sonrisa ¿Qué-coño-es-eso? Ahora te dedicas al gore literario.&lt;br /&gt;-        Lárgate, que viene.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ah, y con una copa de vino. Esta tía quiere marcha. No me extraña; a mis cuarenta y dos años muestro una figura apolínea, tengo pelo en abundancia y las facciones de mi rostro anguloso me confieren una apariencia de tío atormentado, maltratado por la vida, y eso a las féminas las pone cachondas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Gracias, mi ángel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uhm… ¡Qué bouquet! Tiene gusto la Carmelita. Un regusto amargo en la punta de la lengua… uhm… seguro que es de cosecha, los restos del naufragio del bodorrio. Me está entrando sueño. No puedo moverme, tengo los miembros entumecidos. Carmelita, Carmelita…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Vaya, Randolph, veo que te estás preparando para una sesión con mamita… No te preocupes, que me preparo enseguida. Espero que te guste el olor del cuero.&lt;br /&gt;-         Carmelita, qué cuero, quién es mamita.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-2359635952728421015?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/2359635952728421015/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=2359635952728421015&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2359635952728421015'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2359635952728421015'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/05/capitulo-sexto-de-randolph.html' title='CAPÍTULO SEXTO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-71901343102497751</id><published>2009-05-04T11:30:00.000-07:00</published><updated>2009-05-04T11:37:26.730-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO QUINTO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Pobre Benito,  un pavo a medio asar, chulo hasta que le enseñas el puño y se acojona. Nos invaden los capullos a los que les enseñas el palo y asienten con el sí señorito, no señorito, lo que usted mande, señorito. Pero, ay, si en vez de señoritos  de hacienda heredada son señoritas educadas o niños indefensos o jornaleros deslomados o maricones asustados o viudas sin pensión o retrasados embelesados o gitanitos y morenos  o transeúntes despistados o muñecas despiojadas o gatas preñadas o catetos renacidos o verduleras frescas o novias abandonados o chupatintas desengañados.  Ay, la mula, vestida de pantera con las uñas fuera  para arrancar las tiras de pellejo del infeliz… Coño, qué asco, como una vulgar cupletista en mallas. Coño, qué bueno como personaje para la gran novela del siglo XXI, la que hará palidecer al gran Quijote. Muerte al nerd y al bird y hasta a Perry Manson, que alimentó a varias generaciones de españolitos deseosos de ostentar el mando de la justicia y que terminaron por joderme la nómina, a mí,  y añadirle a la Juani un plus para bragas de raso que luce sin pudor, sin mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Mamá, ¿dónde tienes el matón?&lt;br /&gt;-         ¿Y eso que es, hijo?&lt;br /&gt;-         Lo de las cucarachas, ha salido una del fregadero.&lt;br /&gt;-         En el mueblecito de la costura, en el salón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Costura, costura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Y date prisa que son menos diez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos diez, menos diez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Voy a prepararme para la cita. Un poquito de agua por aquí, el varón dandy por allá y en medio, el hombre ¿Cómo dijo que se llamaba? Ah, Carmelita, como la orden religiosa fundada por la santa. Sólo espero que esté a la altura de tan excelso nombre. ¿Llaman? Un timbre… dos…, pausa… una chica apocada. Buena señal si buscara una esposa, mala señal para lo que necesito ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         ¿Carmelita?&lt;br /&gt;-         ¿Randolph?&lt;br /&gt;-         Yo mismo, pasa.&lt;br /&gt;-         Gracias.&lt;br /&gt;   &lt;br /&gt;Lo dicho, se ve contenida. Seguro que es por la decepción, y está en la fase precaria. Precarius, raíz de la palabra oración,   sugiere la dependencia respecto del deseo de otra persona. Denota además  inseguridad y riesgo. Pobre Carmelita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-         Vamos a la salita, Carmelita.&lt;br /&gt;-         ¿Cómo está tu madre?&lt;br /&gt;-         Muy bien, recuperándose, ya sabes, lo jodido de la edad, el tiempo, ese ente malicioso que devora sin contemplaciones y te conduce irremediablemente a pérfidas constelaciones de gravedad cero ¿a qué te dedicas?&lt;br /&gt;-         Trabajo en la consulta de un oftalmólogo. Soy enfermera titulada ¿Y tú?&lt;br /&gt;-         Yo escribo.&lt;br /&gt;-         ¿Escritor? ¿qué escribes?&lt;br /&gt;-         Letras… Letras. Ya sabes, una detrás de otra hasta componer palabras… Después, un espacio intermedio, tres o cuatro milímetros en blanco, y otra y otra y otra batería de palabras hasta componer frases que se enlazan siguiendo reglas…&lt;br /&gt;-         Disculpa, Randolph, no pretendía ofenderte. Es muy interesante, quería decir qué escribes ¿novela, ensayo, poesía?&lt;br /&gt;-         No te preocupes, muchacha, sólo bromeaba. Esto…, estoy escribiendo una novela y un ensayo sobre la tolerancia a los farinánceos y sus implicaciones en el desarrollo de la nueva estética del XXI.&lt;br /&gt;-         Una novela… y ¿de qué trata?&lt;br /&gt;-         Ah, no, eso no. Un escritor nos desvela nada de su obra hasta que el manuscrito no está terminado. C’est la loi, ma petite. Precisamente esta tarde iba a solucionar un problemilla que tengo con un amigo informático. El lapto se fue, marchó con la barriga llena de macedonias, pucheros, gazpachos, cocidos y hasta  filetones de letras, saciado hasta las trancas, y a mí no me ha dejao na. Ni un tristecito mendrugo que llevarme a la boca. El trabajo de tantos años, tantas horas de estudio, de recopilación, de dolor, toneladas de letras presas en el laberinto de la memoria de  ese ser perverso, despreciable. Qué sinrazón. Y lo peor es que necesito del clamor de las teclas para crear, música de fondo, ya sabes.&lt;br /&gt;-         ¿Se te ha ido el disco duro?&lt;br /&gt;-         ¿Duro? Pero qué dices muchacha, toca, toca (ésta no sabe de la soledad del varón).&lt;br /&gt;-         ¿Cómo?&lt;br /&gt;-         La cabeza, niña, la cabeza, todo está aquí, en la cabeza. Hablaba metafóricamente. La memoria es selectiva, y especialmente cuidadosa en almacenar los frutos de la creación. Excepto cuando falla algo. Hay ojos en todas partes, muchos pareados, bien equilibrados, y otros tuertos que se salen de la órbita para husmear el caldo ajeno y hacer su propio potage. Por eso no puedo hablar.&lt;br /&gt;-         (Este tío está loco, por el amor de Dios) Ya te entiendo. No sé, yo tengo un pc en casa sin utilizar, desde que me compré el portátil, que me es más cómodo…&lt;br /&gt;-         ¿Cómo? Ay, mi hada madrina, la madre de la creación, mecenas de los perdidos en el tránsito a la gloria… Si no fuera por las hienas que seguro están al quite declamaba para ti, una oda, o dos ¿Vamos a tu casa?&lt;br /&gt;-         Bueno, yo… Vale. Si quieres te lo traes hasta que te arreglen el tuyo.&lt;br /&gt;-         Ya veremos, ya veremos, mi reina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Carmelita, ay mi diosa, con una faldita escocesa y calcetines roídos pasa por una de mis niñas.&lt;/span&gt; &lt;span style="font-size:85%;"&gt;Treinta y ocho o treinta y nueve, tan sanita, la prueba palpable de los beneficios del puré de patata.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-71901343102497751?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/71901343102497751/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=71901343102497751&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/71901343102497751'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/71901343102497751'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/05/capitulo-quinto-de-randolph.html' title='CAPÍTULO QUINTO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-8615853845891994332</id><published>2009-04-15T11:36:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T00:17:09.662-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO CUARTO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Pues sí que tenías tú razón, Manuel, la arrogancia del pueblo español no tiene precedentes; sin embargo no coincido en tus distinciones acerca de las tendencias morales de nuestra tierra ¿Que mostramos pocos sentimiento hacia lo bello? Ahí tienes al párroco Benito dando explicaciones epistolares con el propósito no sólo de sublimar el genio de un muchacho cualquiera y por ende provocar en los lectores una conmoción, un estado de éxtasis ante la contemplación de ese desafortunado amor; también se regodea en el carácter risueño y encantador del jovencito complaciente y nos lo pone en bandeja cual lechón asado, hermoso y dorado, rico y crujiente al paladar. Es lástima que los lirios no hilen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Hoy he visto un sublime, un solemne, un penitente del espíritu: ¡oh, cómo se rió mi alma de su fealdad!&lt;br /&gt;- Federico ¿cuándo has entrado, no te oí llegar?&lt;br /&gt;- Llevo poco, el suficiente para oír las sandeces del prusiano.&lt;br /&gt;- Me marcho, Randolph, te dejo con piquito de oro. Federico, no líes al muchacho, que bastantes problemas tiene ya en la habitación de al lado.&lt;br /&gt;- Paz, caballeros.&lt;br /&gt;- Si este sublime se fatigase de su sublimidad entonces comenzaría su belleza; sólo entonces quiero yo gustarlo y encontrarlo sabroso, jajaja… ñan ñan ñan, ¡que te como Manuela!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Ves cómo tenías razón en todo Randolph? Tengo que escribir. Siento que me encuentro en un momento decisivo para desarrollar mis teorías. Ya no quedan mentes como éstas y yo me congracié con ellas haciéndoles favorcillos. A Manuel lo llevé varias veces de polizón en mi camarote. Quería conocer África a toda costa y confirmar la teoría de Hume de que los negros carecen de sensibilidad y talento. A Federico me lo he llevado de putas por Frisco, y pasamos una tarde encantadora visitando las cuadras del persa, mi amigo Ardashir, aquel cuyo reino es justo. Tengo que hacerme con un pc, como sea, si no le birlo a la vieja las perras me lo traigo de casa de la Juani.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Disculpa un momento, Federico, voy a llevarle a mi madre la sopa.&lt;br /&gt;- Yo me abro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues que te den morcilla, jodío majara. La bandejita, el cuenco, el vasito de agua… Va todo; no es cuestión de dar paseos inútiles. El hombre hecho y derecho debe economizar al máximo sus actos. Pero… ¿qué es ese sonido infernal? Me está volviendo loco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Baja la tele, mamá, o sufrirás una cofosis aguda.&lt;br /&gt;- Pero… ¿qué dices, Randolph? ¿Con quién estabas hablando?&lt;br /&gt;- Con nadie. Recordaba en voz alta a mis viejos colegas de alta mar.&lt;br /&gt;- Pero qué alta mar ni qué leches…, si lo más lejos que has salido fue a la boda de tu prima, la de Almuñécar. Y cogiste los amarillos.&lt;br /&gt;- Eres incorregible (foca del ártico). Un hombre tiene su propio mundo interior, pensamientos elevados que el género femenino no puede ni tan siquiera soñar…&lt;br /&gt;- Vale, vale… que esta tarde, a eso de las cinco viene a tomar café Carmelita, la sobrina de doña Lola, que está muy deprimida porque el novio la dejó en el altar, fíjate, que como tú estás ocioso y es una buena chica, que hemos pensado…&lt;br /&gt;- ¿Algo más, dueña de mis días?&lt;br /&gt;- Para ya de joder y déjame comer en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra Penélope. A la mujer le gusta creer que el amor puede lograr cualquier cosa: es su superstición peculiar. Como ves, Federico, bebo de tus enseñanzas. Por cierto, y recordando al insigne navegante ¿qué será de James, ese viejo verde? Pero no, ahora no, oigo a las niñas y ha cambiado el tiempo; seguro que salen con las canillas al aire. Voyyy… mis doncellas….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me cago en dieux, una falsa alarma, era la madre tendiendo. Voy a echarme un ratito, hasta las cinco menos cuarto, no hay que hacer esperar a las damas.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-8615853845891994332?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/8615853845891994332/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=8615853845891994332&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8615853845891994332'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8615853845891994332'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/04/y-usted-que-opina-cuarta-parte.html' title='CAPÍTULO CUARTO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-8868922976517129965</id><published>2009-04-04T10:25:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T00:17:30.370-07:00</updated><title type='text'>CAPÍTULO TERCERO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Él vino en un barco, de nombre extranjero&lt;/em&gt;…&lt;/strong&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;¡Carajo! Otra vez. Como una pandemia se expande en mi cerebro para ordenar a la mano, con movimientos fluidos, que grabe la huella de sus recuerdos. El alemán no volvió. Nunca. Sus cabellos rubios como la cerveza seguro encontraron en otras bocas el adjetivo y los besos y el olvido. Y ella se me presenta cada noche para exigir que yo guarde su memoria. Está vieja; ella, no su memoria. Ya en otros puertos la habían nombrado, en voz baja, como se cuentan las historias de aparecidos. La primera vez que se presentó me arrancó la camisa y me arañó el pecho buscando furiosa el corazón tatuado de su gentil. No lo halló. A cambio, yo le regalé un recorrido por mi mundo impreso con sangre y tinta negra. Tocó mis hombros y se perdió por las callejuelas del viejo puerto de Marsella. Desde el faro de Santa María saltó y en vuelo rasante silueteó con sus dedos mi vientre dibujando el contorno de la Torre Della Linterna y el Boccadasse de Génova. Embriagada por los olores de las especias desplazó lentamente la palma hacia mis muslos donde el calor la retuvo, por unos instantes, pensativa. El Faro de Alejandría, con su fuego eterno para guiar a los navegantes le susurró algo al oído. Ella se incorporó con un gesto desencajado, interrumpió el viaje y se marchó. No la he vuelto a ver...&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;- ¡Rinnnnnnnng!... ¡Rinnnnnnnng!...&lt;/em&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;¿Eh? ¿Quién osa perturbar la paz de mi morada? Ahora no, por todos los demonios, que están a punto de salir y tengo que callar la boca a la doña.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;- ¡Rinnnnnnnng!... ¡Rinnnnnnnng!...&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;- Randolph… Randolph… ¿Es que no oyes que están llamando?&lt;br /&gt;- Voy&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¿Será posible? Esto que no rompe a hervir; y ésas que no salen; y la del rubio comiéndome otra vez el coco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Rinnnnngg… rinnngg…&lt;br /&gt;- Randolph… Randolph… ¿Es que no vas a abrir nunca? Ten cuidado, mira por la mirilla no vayan a ser los testigos.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;¡Hostias, el padre Benito!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Padre, qué sorpresa, pase, avisaré a mi madre…&lt;br /&gt;- No es a tu madre a quien vengo a ver, sino a ti.&lt;br /&gt;- ¿Y qué se le ofrece?&lt;br /&gt;- Sabes que en el barrio la gente habla y me han llegado rumores de tu predilección por el género menudo. Como comprenderás, la lujuria ya es de por sí pecado mortal, pero si el objeto de deseo es una menor además es delito.&lt;br /&gt;- Pero… ¿de qué habla? lujuria, delito, pecado… si desde que la Juani me echó lo que menos me interesan son las mujeres… Más le vale cuidar de las malas lenguas que se retuercen siempre hacia el más indefenso. O pregúntele a su sobrino, que sabe bien de qué hablo.&lt;br /&gt;- ¿A qué te refieres, hijo? ¿Qué tiene que ver mi sobrino con todo esto?&lt;br /&gt;- Cosas que se dicen en la calle, yo también tengo orejas.&lt;br /&gt;- ¿De mi sobrino?&lt;br /&gt;- Y de Usted, padre.&lt;br /&gt;- Nada, hijo, nada…, bobadas, que yo sólo venía a avisarte de las lenguas de vecindonas. ¿Y cómo está doña Angustias?&lt;br /&gt;- Pase usted, padre, yo estoy preparando el almuerzo.&lt;br /&gt;- Nada, nada, no os molesto entonces, en otro momento Randolph, dale recuerdos a tu madre de mi parte, ya me pasaré con más tiempo, adiós, adiós…&lt;br /&gt;- Vaya usted con Dios.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora cómo te quedas ¿eh? Vas a tener que largar al niño otra vez al pueblo o te mandan de misiones al Camerún, so mamón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;- Randolph ¿quién es?&lt;br /&gt;- Nada, mamá, uno vendiendo máquinas de coser.&lt;br /&gt;- ¿ Le has dicho que ya tenemos? La singer&lt;br /&gt;- Sí mamá, se ha ido corriendo a coserse la lengua.&lt;br /&gt;- ¿Qué has dicho? No te oí bien.&lt;br /&gt;- Nada, nada, voy a calentar la sopa.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Qué hartura de vieja, no se calla nunca y no se le va una. Como le pille la cartilla del monte me abro y a tomar por culo, me enrolo otra vez, el tiempo suficiente para llegar lo más lejos posible de aquí, y con el salario y los ahorrillos me busco la vida un rato por esos mundos que reclaman mi presencia. Esto es. Tengo que abrirme a nuevos horizontes, lejos de las niñas y de la vieja y de los recuerdos y del padre Benito y de las madres y los dolores y las voces y la sopa de tomate.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;DiARIO DEL PaDRE BENiTO&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;Lunes, 3 de febrero de 2009&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;em&gt;Quizás mi naturaleza se halle más cerca de la infamia que del amor, o de la compasión. Quizás los preceptos del romanticismo me tendieron trampas que yo interpreté como sentencias inequívocas. Quizás mi mundo de sueños se desvaneció cuando lo encontré a él, paradigma en carne y huesos de una historia de heridas abiertas por cerrar. Vuelvo a mearme en la cama. No como antes, cuando era niño y no sabía de convenciones ni normas. El miedo es el que ahora abre sin pudor las puertas de mi esfínter dejando salir intermitente el líquido amarillento, caliente en su empeño de hacerse notar, receloso de mis esfuerzos por contenerlo, amargo y pestilente como la pupa que crece en mi estómago y que nada acierta a extirpar. También he vuelto a fumar. Y sueño. No un sueño cualquiera, uno de ésos en los que uno pierde las llaves y no repara en ello hasta que la sombra se abalanza mientras el hurgar en los bolsillos se convierte en la pesadilla que nunca cesa. Sueño que fumo y me orino, a la vez, o primero lo uno y después lo otro, mientras él me sonríe con su boca golosa. Y yo no puedo parar en el sueño, no puedo acercarme y auparlo hasta mi cintura para compensar su belleza con el beso divino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me lo pongo a diario pero no sirve de nada, la carne se acostumbró a la presión. Tampoco sirve que clave las rodillas ante él y convoque el perdón con llantos y rezos. Ni que enjugue las lágrimas en el manto sagrado. Tampoco el agua bendecida me quema la piel anunciando el pecado. De nada sirve. Nada sirve de consuelo ante su carita risueña y sus frágiles miembros aún por hacer.&lt;/em&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-8868922976517129965?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/8868922976517129965/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=8868922976517129965&amp;isPopup=true' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8868922976517129965'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8868922976517129965'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/04/y-usted-que-opina-tercera-parte.html' title='CAPÍTULO TERCERO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-4668551909872051028</id><published>2009-03-24T08:28:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T00:18:23.066-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>CAPÍTULO SEGUNDO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Abrí la puerta de mi casa, entré en la cocina, me acerqué al fregadero y saqué el cubo de la basura. A la mierda el Santo, el tipo del bar casi me vuelve loco con sus historias. Además, está roto, le falta una mano y es de plástico barato. Las niñas están abajo, en el patio interior, jugando al corro, supongo, aunque no las oigo cantar. Se ríen. Tú no te preocupes, le digo al Santo, donde vas crece mucho perejil, montones de perejil. ¿Por qué no cantáis, mis pequeñas? Ésa que me gusta tanto mientras dais vueltecitas agarradas de la mano:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Aliento con aliento&lt;br /&gt;buscamos los pimientos&lt;br /&gt;me encuentro con el chicle&lt;br /&gt;por dios qué sufrimiento.&lt;br /&gt;Ensalá, aliñá&lt;br /&gt;con pechuga y con fuagrás.&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Dios! Y la mayor sólo tiene ocho años. No crezcáis. No. No os convirtáis en zorras comprimidas en pantalones de saldo. Para eso estoy yo, el viejo marinero, que os vigila desde la ventana. Sí. Y os hacéis las tontas con las risitas y los cuchicheos en la oreja; y volvéis a cantar aliento con aliento... ¡Dios! es lo más erótico que he oído en mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Randolph..., Randolph... ¿Eres tú, canalla?, ¿Ya estás mirando otra vez a las niñas?&lt;br /&gt;- No, mamá, estaba bebiendo agua.&lt;br /&gt;- Y una mierda, estás borracho. ¿Dónde has estado toda la mañana? Hace horas que tenías que haberme puesto la inyección.&lt;br /&gt;- Buscando trabajo, mamá, ahora voy.&lt;br /&gt;- Mentira, ladrón, has estado en el bar, que me lo ha dicho doña Lola que subió para lo de la comunidad y me dijo que te había visto con uno nuevo. ¡Ven aquí que te vea!&lt;br /&gt;- Ahora voy, mamá.&lt;br /&gt;- ¡Inmediatamente! Ay qué mala suerte, Benito, qué hijo más inútil me dejaste... Y yo aquí con los dolores, sin poder moverme. Ay, ay...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como te muevas te mato, zorra. Eso te salva, que te revuelcas en la cama como una babosa y no puedes salir de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Ni perejil puedo ponerle ya a San Pancracio...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni falta que le hace donde está. ¿Seguirán ahí las niñas? Ya me las ha espantado la vieja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Randolph... ¿sigues ahí?&lt;br /&gt;- Ahora mismo voy, mamá, estoy hirviendo la aguja.&lt;br /&gt;- Y tráeme un pico, que ya sabes que con el pinchazo siempre me da flato.&lt;br /&gt;- Pinchazo te voy a dar yo a ti, maldita bruja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis niñas no vuelven ¿Dónde estáis perversillas enanas? Salid que os vea papaíto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Aliento con aliento&lt;br /&gt;buscamos los pimientos&lt;br /&gt;...&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-4668551909872051028?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/4668551909872051028/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=4668551909872051028&amp;isPopup=true' title='23 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4668551909872051028'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4668551909872051028'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/03/y-usted-que-opina-segunda-parte.html' title='CAPÍTULO SEGUNDO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>23</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-2154539457938464055</id><published>2009-03-15T12:11:00.000-07:00</published><updated>2009-07-03T00:18:39.191-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='estupideces'/><title type='text'>CAPÍTULO PRIMERO DE RANDOLPH</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Entro en el bar puesto hasta las orejas, con la intención de sacarle al primer pavo una copita extra para rematar el día: el cartón de vino está escurrido y lameteado, me duele el cuerpo y la cabeza sólo clama por un buen lingotazo, el último hoy, para dormir, sólo una copita. Están los viejos de siempre jugando al dominó, putos pensionistas me miran acusadores y cuchichean parapetados tras sus barrigas llenas de puchero y pescadito en blanco. La pareja del fondo es nueva. La tía, de unos quince, está demasiado buena para desaprovecharla, y el niñato acnésico sería un delicioso postre, pero beben cocacola de una lata compartida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un cincuentón más borracho que yo levanta la cabeza y la baja enseguida para centrar la atención en un papel arrugado que sujeta encima de la mesa. Me acerco por curiosidad y porque tiene pinta de manejar guita. El tipo está leyendo un folleto de los Testigos de la Santa Misericordia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;- Yo, más que preocuparme por el asunto de la Santa Trinidad, estoy muy interesado en los secretos de San Lorenzo. Si fuera director de cine ya le habría dado yo candela a la historia. Pero ya ve, aquí sentado sin más compañía que su amable atención. Aunque no me extraña que nadie se haya atrevido porque la historia tiene miga. Es el tipo de cuestiones con las que nadie quiere comulgar ni para bien ni para mal. Estamos hablando de San Lorenzo, ahí es ná. El misterio que se lleva, amigo mío, es el de la Inmaculada Concepción, blanca, pura, sin mácula, por moor de un encuentro muy aseado con el Espíritu Santo. También tiene su intrínguli, no crea, pero ni punto de comparación con los secretos del Santo. Vamos a llamarle a cada cosa por su nombre, que bueno está que la Trinidad ha sido aceptada y acogida de buen grado, pese a la imposibilidad biológica que supone un parto de tamaña importancia (hablamos de quien hablamos) sin un previo sexual que aposente la semilla en su sitio. Y otra cosa es meterse de lleno en la obra del Santo Varón. ¿Usted qué opina, caballero?.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;De pronto, mi vida se reveló como un auténtico caos.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-2154539457938464055?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/2154539457938464055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=2154539457938464055&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2154539457938464055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2154539457938464055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/03/y-usted-que-opina.html' title='CAPÍTULO PRIMERO DE RANDOLPH'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-6564398675534770545</id><published>2009-02-23T11:37:00.000-08:00</published><updated>2009-02-23T11:58:26.222-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='aullidos'/><title type='text'>NO TE QUEDES AHÍ</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;No te quedes ahí, cierra la puerta y agarra la hoja que ya quema de purito descuido, no sea que el macho desista y entre abalorios y raleas y camisetas nike se desinfle la rosa negra que llevas tatuada en el hombro. Entra y abochorna al resto que ahora llora por lo que fue, y grita para afuera la mierda que lleva adentro, con pancartas y altavoces, con aspavientos de fantoche en la noche, en una noche cualquiera, en el día señalado, a la hora prevista, la de la muerte voceada.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Enrédate en sus cabellos de virutas morenas y arrastra la furia por las cuatro paredes blancas donde nadie te ve, donde el líquido lechoso se derrama bravo mientras acaricias su lívido rostro. Tampoco ella te vio.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-6564398675534770545?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/6564398675534770545/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=6564398675534770545&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/6564398675534770545'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/6564398675534770545'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/02/no-te-quedes-ahi.html' title='NO TE QUEDES AHÍ'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-5660469378110231997</id><published>2009-01-21T11:58:00.000-08:00</published><updated>2009-01-21T12:01:50.870-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fragilidades'/><title type='text'>LA ESPIABA EN LA DISTANCIA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Camino despacio por entre los amarillentos papeles que me devuelven  los intrincados espacios de mi niñez. Ojeo facturas de objetos para siempre olvidados y releo las viejas postales de familiares  y amigos; los cuadernos de caligrafía usados, las partidas de nacimiento de parientes que nunca conocí, el librito de la contabilidad familiar que mi padre rellenaba minuciosamente a diario para no dejar escapar el céntimo que tan necesario se hacía en la maltrecha economía familiar, documentos de venta, notificaciones de asuntos triviales, y algunos gastados billetes de tren de ida y vuelta. Un siglo entero desparramado por la vieja mesa de roble del comedor de la casa de mis padres en el pueblo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin saber muy bien cómo debo emprender la tarea de buscar, clasificar, apartar objetos, tirar lo que sobra. Me he sentado junto a la mesa con la maleta de cartón, y la búsqueda de algo que ni yo mismo sé a ciencia cierta me lleva a encontrarme con una persona hace ya tiempo olvidada; un ser tan cercano y ajeno a la vez; alguien cualquiera, uno  de esos niños de la España de los sesenta, caballero de capa y espada, héroe de cómic en un paisaje siniestro, extraño, demasiado pequeño y asfixiante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la cara impresa de un gastado billete de tren, como en una holografía, veo al Capitán Trueno entrando por la imponente puerta de cuarterones de la vieja estación. Junto a él una docena de rostros que ahora recuerdo nítidos en mi memoria sin el viso del tiempo, que es una telaraña que enreda y confunde a fuerza de proyecciones inútiles.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El billete más antiguo, un día cualquiera del 68, me lleva al calor de mi madre, que agarra mi mano con fuerza mientras esboza una tierna sonrisa y se abandona a trágicas e intensas horas de espera. Mi padre cruza la puerta hambrienta que se cierra tras él tragando la pena por la muerte del hermano y el cosquilleo en el estómago por el encuentro con  la ciudad. Mis ojos viajan con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espiaba en la distancia,  desde la ventana de mi habitación, desde la plaza, desde el olivar y la tapia de la bodega, seguro de la aparente indiferencia de mi mirada, del resguardo de mi secreto, del goce de sentir algo mío y solamente mío; algo que me rozó de una forma tan brusca y contundente que la fuerza de la fricción terminó puliendo una identidad que creí perdida y olvidada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La espiaba en la distancia, con más placer que dolor, con la esperanza abriéndose paso en mi estómago, con la seguridad de que algún día cruzaría el viejo portalón para no volver jamás.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-5660469378110231997?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/5660469378110231997/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=5660469378110231997&amp;isPopup=true' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/5660469378110231997'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/5660469378110231997'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2009/01/la-espiaba-en-la-distancia.html' title='LA ESPIABA EN LA DISTANCIA'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-8395214369286511243</id><published>2008-12-17T00:08:00.000-08:00</published><updated>2008-12-17T00:10:15.973-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fragilidades'/><title type='text'>CONFESIÓN</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Mi casa me puede. No la casa en sí. No las tareas, el tiempo en su interior entre sus estancias diáfanas y silenciosas, el patio calmo de paredes espesas y descascarilladas. Es otra cosa: hay vida ahí dentro; una vida que no tiene nada que ver con la mía; una vida que no quiere ser compartida; una vida invisible con una fuerza sobrenatural que va absorbiendo la mía, negándola, ninguneándola, exponiéndola a la dureza de un devenir baldío, tedioso. Por eso no puedo con ella, por esa presencia que marca a fuego cada uno de los siete años que me apropié de su territorio, de su tiempo, de su oxígeno.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A quién recurrir, a qué difunto implorarle mi sitio ahí dentro, en la casa, un rincón fuera de dudas. Pero él no se deja ver. Seguro que repta sibilino y hostil por las cornisas vigilándome, guiando el curso natural de la vida con señales confusas, ambiguas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Hace poco le escribí un poema. A mi casa. Un hermoso poema. Para reconciliarme con ella. Un último intento a la desesperada de recuperar  la pasión perdida; una llamada al aliento y al pálpito que me llevó a amar sus paredes llenas de humedades, su estructura pesada, sus hechuras desangeladas, sus caliches.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tengo fiebre, y no sé si estas palabras son el fruto de una extraña alucinación o responden al cansancio de una vida vana y errática. Una certeza tengo: ya no me reconozco en los espejos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:78%;"&gt;&lt;strong&gt;Este texto no es ficción, responde a una realidad: la mía. Nunca creí en presencias ectoplasmáticas u otras supercherías. Ahora, la fiebre (espero), me devuelve una imagen bien distinta de mis creencias.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-8395214369286511243?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/8395214369286511243/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=8395214369286511243&amp;isPopup=true' title='25 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8395214369286511243'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8395214369286511243'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/12/confesin.html' title='CONFESIÓN'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>25</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-7220783018915815331</id><published>2008-11-21T10:37:00.000-08:00</published><updated>2008-11-21T10:39:30.578-08:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>YA SABES LO QUE QUIERO</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Ya sabes lo que quiero. La comparsa de gotas repicando sobre la fachada del teatro acompaña el estribillo de su voz en mi cabeza. Ya sabes lo que quiero, me susurra al oído mientras me agarra los cojones con manos invisibles. Maldita zorra. Es un buen día para morir, me digo mientras la lluvia se cuela por el tejido barato de mi gabán. Camino despacio, buscando la complicidad de la oscuridad. El trayecto es corto. Ahora estará rindiendo cuentas con la jornada; contando los céntimos que ella se gastará conmigo en el bingo. Mañana. No sé si podré mirarlo a los ojos. Abordo la calle Cubas con los pies helados y el corazón enloquecido; temo despertar sospechas entre los transeúntes que se agitan incómodos ante esta noche húmeda y lóbrega. Las pulsaciones me delatan, producen un sonido metálico al contacto con la placa. La saco del bolsillo de la camisa y la envuelvo entre los tickets que justifican mis pesquisas. Me detengo ante el portal. Desde la acera de enfrente he echado una ojeada al primero izquierda. Una suave luz ilumina el apartamento. Abajo, en el taller de joyería, la cancela metálica está echada y la alarma parpadea como un ojo demoníaco. Me da miedo cruzar el umbral, el ojo me acecha y me señala, y yo no sé si podré. Ya sabes lo que quiero. Él está confuso, no me conoce. Le enseño la hoja y se orina en los pantalones. Quiere dármelo todo. Saca del bolsillo un taco con una buena colección de billetes. Yo me acerco y giro la mano para que el hierro entre bien. Lo apuñalo como a un cerdo, la carne es blanda, el camino ligero. Ahora estoy del otro lado, yo soy el asesino y otro buscará mi sombra. Su cara se transforma cuando mira hacia abajo y ve la cuchilla bien dentro. Intenta desesperadamente retener la vida; su mano agarrando mi mano, su voz áspera y mansa. Es esto lo que quieres ¿no? - me dice antes de morir.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-7220783018915815331?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/7220783018915815331/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=7220783018915815331&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7220783018915815331'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7220783018915815331'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/11/ya-sabes-lo-que-quiero.html' title='YA SABES LO QUE QUIERO'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-8058165884922897805</id><published>2008-11-01T11:01:00.000-07:00</published><updated>2008-11-01T11:07:19.695-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>Madame Rocamadour</title><content type='html'>&lt;meta equiv="Content-Type" content="text/html; 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la plaza de un triunfo cualquiera con el ángel dorado señalando al infinito; las cuatro instantáneas de piedras que murmuraban los secretos de antiguas civilizaciones entre los estertores de la modernidad. Allí estaba, firmada en 1789, en París. La rúbrica, escrita con una plumilla de ave, de color rojo, destacaba del resto del texto de un negro sucio, equívoco. Michelle Rocamadour.&lt;o:p&gt;&lt;br /&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Me llegó hace veintisiete años. No sé exactamente la fecha, unos meses antes de divorciarme de mi esposa, de mi querida Ernestine.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;Temía recoger el correo, verificar por escrito la muerte de ese amor bajo la fachada de un remite huérfano, ordinario, escoltado apenas por el tratamiento de señor, como en un intento de reconfortar el alma, de apaciguar la pena encumbrando al condenado en que me había convertido en una categoría que yo mismo desdeñaba, tal era mi dolor. La culpa había sido mía. Ernestine no pudo soportar mi traición en un asunto con una velilla de tres al cuarto, una muchacha que tiró del hilo de mis apetitos desbaratando la trama urdida durante catorce años de feliz matrimonio. No hice objeciones a ninguna de las demandas de su abogado. Nada me importaba, los objetos&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;protegían nuestros recuerdos, simulaban en sus formas &lt;span style=""&gt; &lt;/span&gt;momentos señalados de nuestra vida en común. Sólo el escritorio de caoba con incrustaciones de palisandro que adquirí en la India, durante nuestro viaje de novios, habría de acompañarme en tan ignoto futuro: en la superficie pulida le había escrito las más sentidas sentencias de amor. &lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;Durante el juicio nadie creyó en las fuerzas poderosas que me impulsaron a cometer tamaño error.&lt;span style=""&gt;  &lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Excusatio non petita, accusatio manifesta&lt;/span&gt;. Debí apelar a otros impulsos más carnales, primitivos, por así decirlo, que aquellos que vertían su ingrávida osadía en llamadas celestiales al honor. No acerté. La comitiva juiciosa interpretó en mis designios la temeridad del delincuente, la culpabilidad declarada de mis actos impuros y abominables. No hubo Dios entonces, y tampoco lo hay ahora, cuando me enfrento a la epístola que me acorraló, y a la que no tuve a bien mostrar para corroborar la verdad que se cernió sobre mí en París, allá por el 1789.&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify;" class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Callaba y abría las puertas&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Preñadas de misterio.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;En las tripas la palabra&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;Traicionera.&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;En los dedos la vergüenza&lt;/p&gt;&lt;div style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;"&gt;  &lt;/div&gt;&lt;p style="text-align: justify; font-weight: bold; font-style: italic;" class="MsoNormal"&gt;rubricada.&lt;/p&gt;  &lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-8058165884922897805?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/8058165884922897805/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=8058165884922897805&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8058165884922897805'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/8058165884922897805'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/11/madame-rocamadour.html' title='Madame Rocamadour'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-4191066763530211713</id><published>2008-10-11T09:58:00.000-07:00</published><updated>2008-10-11T10:32:46.728-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Una y no más'/><title type='text'>EL NIÑO MOCO</title><content type='html'>&lt;object height="344" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/a8sHwRBbEkQ&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/a8sHwRBbEkQ&amp;hl=es&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;T&lt;span style="font-size:+0;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;odo&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt; empezó en el mes de marzo, cuando Makiavelo inició su saga Historias de locos para locos. Los huéspedes del Miraflores, bajo la tutela del doctor Calamar, se me presentaban a todas horas: la propia Miraflores, Clara de Güevo, Potagito, Maripuri, Jublai, y el niño moco, entre otros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de proponer a mis compañeros la posibilidad de hacer una serie con estos muchachos contacté con Makiavelo y le hablé de ello. Obtenido su permiso comenzamos a trabajar con el diseño de los personajes. De momento tengo disponible la presentación del Niño Moco, que recién colgué en mi canal tube. A Miraflores, Maripuri y Potagito les queda un hervor. El resto se dirimen aún entre líneas y trazos. Espero que os guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque no soy partidaria de mezclar mis asuntos profesionales con éstos tan placenteros que me ocupan, le debo a Makiavelo esta entrada.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt; &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-4191066763530211713?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/4191066763530211713/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=4191066763530211713&amp;isPopup=true' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4191066763530211713'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4191066763530211713'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/10/el-nio-moco.html' title='EL NIÑO MOCO'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-4718243488877959238</id><published>2008-10-08T14:10:00.000-07:00</published><updated>2008-10-08T15:07:02.755-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>MI VIAJE A LA LUNA</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;Cuando me comunicaron que iba a formar parte de la expedición yo me hallaba sumido en un profundo sueño. Poco rato antes caminaba por un sendero abierto en el maizal. Mi objetivo era alcanzar la figura mortecina y grotesca que se alzaba al fondo de los tallos con los brazos en cruz. La figura se mecía levemente a merced del viento de poniente, caprichoso con mi sombrero, emperrado en seguirlo por entre el maizal. A cada rato, la ventisca, en connivencia con mi sombrero, me desviaba del camino y vuelta a empezar: primero girar sobre mis pies en punta para alcanzar a ver la falla en la uniformidad; después caminar en línea recta apartando los largos tallos hasta encontrar el suelo desbrozado, de nuevo el camino, el sombrero encasquetado, el espantapájaros cada vez más lejos.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;La expedición estaba a punto de partir, no había tiempo que perder, la luna aparecería de un momento a otro. Mi objetivo se desfiguraba en el claroscuro que dibujaban los últimos rayos del sol; una sombra apenas. Yo caminaba cada vez más deprisa, tropezando con los restos de mazorcas esparcidas por la tierra, las manos como garras aferrándose a los enhiestos tallos ahora paralizados por la noche. Me dolían las rodillas, ella estaba apareciendo, estampando la figura contra su corola blanca, afianzándola en su centro de gravedad como un camafeo gigantesco que sirviera de adorno a este descolorido planeta. &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Se me antojó que algo se estaba cociendo en el paladar del mundo; algo grande no exento de gravedad. Ya te lo dije, cuando la fiebre salvaje azotó las calles y se apoderó de todos. Manoseaban el aire atrapando los sueños que amables vendedores ofrecían ufanos. Las greñas enredadas en sus dedos servían de moneda de cambio. Algunos, incluso, apartaban a sus hijos para entregarse al Hacedor que desde la gran pantalla emitía en prosa ilusiones anheladas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El teléfono suena de nuevo, faltan pocos minutos, ella nos espera, y yo quiero alcanzarla con los brazos extendidos. Para ella, que probó el antídoto de la locura y ahora se mece plácidamente fraguando poemas de amor.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-4718243488877959238?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/4718243488877959238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=4718243488877959238&amp;isPopup=true' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4718243488877959238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/4718243488877959238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/10/mi-viaje-la-luna.html' title='MI VIAJE A LA LUNA'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-5372734618446931540</id><published>2008-09-30T07:22:00.000-07:00</published><updated>2008-09-30T07:27:42.638-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Escritos a dos'/><title type='text'>OBJETOS PERDIDOS</title><content type='html'>&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;Me lo puse esa misma tarde, con el vestido negro de las bodas, tres vueltas y un nudo. Lo guardaba en una caja de zapatos forrada con un resto de papel de empapelar de flores color burdeo aterciopeladas, en relieve, un horror de papel que me envolvió allá por los setenta, tenía yo quince años y la mirada orientada al oeste. De ahí las flores.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;Era de mi madre, el collar, como muchos otros que aún conservo. Menos ese, una preciosidad de bolas de vidrio de 4 ó 5 milímetros con pintas mate en su interior de un rojo más oscuro. Mi madre me dijo que eran impurezas, había salido barato pese a su prestancia.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;     &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt; Me lo coloqué y salí de ronda con Alicia, mi amiga de la época, a pasear por el Postigo, la zona que acogía en esos tiempos a los pirados, los rebeldes, los jipis, los modernos de esta ciudad de María Santísima. Habíamos quedado con Nico y Esteban en la bodeguita de marras, la única que aderezaba las cervezas con una buena ración de vuelos en un aeroplano llamado Jefferson mientras nos merendábamos el conejito blanco que su graciosa Grace nos ofrecía meneando la leonina melena. Una hermosa tarde, como muchas otras. A las diez en casa.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;Antes de acostarme tuve la precaución de acomodar el collar en la caja psicodélica. Me dormí enseguida; todo estaba en su sitio: las cosas hechas como dios manda y la ilusión íntegra, intacta (las pérdidas en esa época eran asunto de poca monta, ridículas chinas en el camino). De madrugada desperté incómoda, algo me molestaba en los flancos, quizás una arruga de la sábana. Me giré del otro lado. Persistente la prenda, ahora se cebaba con el brazo, las caderas, la pierna, por lo que me tuve que levantar y encender la luz para ordenar el lecho. Allí estaban: una, dos, y hasta doce bolitas transparentes cociéndose entre la sábana y el colchón. Qué raro, no podía ser, lo había guardado. Además eran pocas, un collar de tantas vueltas debía tener por lo menos doscientas bolas. ¿Y las otras? Esto es un sueño, me dije, &lt;span&gt; &lt;/span&gt;recogí las bolas y volví a la cama dispuesta a continuar la ficción en posición horizontal. &lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;    &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;Cándida de mí, a la mañana siguiente recuperé treinta y tantas bolas entre el suelo y la cama. La caja seguía en su sitio; el collar rojo desaparecido, los restos en mi mano. Ficción finita, ora et labora, muchacha, abre los ojos a los tormentos de la evidencia, de la lección ignorada, que la china se hace gorda mientras tú miras para otro lado y te pierdes por las autopistas de la figuración. Mi madre la armó tan gorda como la china, la culpa zampándose las flores, el sueño y el collarito lindo.&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt; &lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;Anduve días con la cabeza gacha buscando por los suelos jirones de confianza, recogiendo restos orondos que restauraran mi crédito. Nada. No llegué a la centena, un parco treinta por ciento de &lt;span&gt;&lt;/span&gt;bola para afrontar nuevos retos, nuevas pérdidas derramadas por entre las grietas invisibles de mi entendimiento.&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="font-family:Calibri;font-size:100%;color:#000000;"&gt;&lt;b&gt;&lt;span style="color: rgb(102, 0, 0);"&gt;* Variación personal sobre el tema OBJETOS PERDIDOS, escrito "a papito" con &lt;a href="http://www.nocheluz.blogspot.com/"&gt;Laluz&lt;/a&gt; brillante.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/b&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-5372734618446931540?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/5372734618446931540/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=5372734618446931540&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/5372734618446931540'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/5372734618446931540'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/09/objetos-perdidos.html' title='OBJETOS PERDIDOS'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-6962387555442222590</id><published>2008-09-13T12:37:00.000-07:00</published><updated>2008-09-13T14:24:35.433-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>MIS CONVERSACIONES CON CHITA -segunda parte-</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;En el 34, durante el rodaje de Tarzán y su compañera, tropecé con mi sombra. Fue el segundo día. Se me hizo raro el percance; conocía bien el estudio, llevábamos varias semanas trabajando las escenas con referencias de lo que debía ser un escenario selvático, y lo achaqué a las copas de más que había bebido en la fiesta que Johnny dio en su casa la noche anterior. Estábamos todos, incluida Lupe, la flamante yegua desposada. Olvidé el incidente y no me atreví a contar nada. Continuábamos dos semanas después aunque ya no era sólo mi sombra la que se interponía en mi camino. Las siluetas que oscurecían la tierra me aguardaban tendiéndome la celada allá por donde iba. Sombras gigantescas de una negrura abisal se elevaban como tapias de cemento acotando el paisaje en celdas irregulares. El calor era insoportable.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tuve esa sensación alguna vez –apunté para solidarizarme con la opacidad que cubrió de nuevo sus ojos.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En realidad –continuó-, podía tratarse de un acontecimiento insólito fruto del esfuerzo físico y la concentración del rodaje. Por otro lado, el plató transpiraba un erotismo asfixiante con la buena de Maureen paseándose medio desnuda y los ojos de Johnny merodeando la frágil contextura de su compañera. Lupe, mientras tanto, disipaba los celos evocando las manos de Cooper asiendo su cintura. En esa tesitura no era de extrañar mi desorientación.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Yo mantenía por esa época un romance con Lina, una maquilladora del equipo de rodaje. A escondidas, en secreto. Mi contrato con la productora me prohibía tácitamente relaciones sentimentales con hembras para no despertar suspicacias acerca de mi sexo. Mi nombre de batalla, Chita, aludía expresamente al género femenino, lo cual, teniendo en cuenta el puritanismo que reinaba en Hollywood de puertas para afuera, hacía imposible que me relacionara con mujeres sin levantar ampollas en los culos de los censores. Incluso Maureen tuvo que recatarse y encargar un vestuario más prolijo de telas. Johnny, mientras tanto, descollaba entre las rocas sus codiciadas carnes. Siempre fue así.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Unas semanas antes del asunto de las sombras, Lupe me llevó al camerino de su marido para discutir ciertos aspectos “estéticos” de mi papel. En realidad sólo quería divertirse un poco conmigo, ya sabes, juguetear de forma inocente. De naturaleza más que lisonjera, Lupe me colocó delante del espejo y me giró a un lado y otro. Mírate, Chita –me dijo- ¿qué ves?. Un mono, le respondí yo. ¿Ves que no entiendes? Eres una estrella –argumentó de forma apasionada.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;La gran Lupe Vélez, eficaz patrocinadora, me maquilló los ojos, la boca, y me tanteó con trajes de lamé dorado que con dificultad embutía en mi fibroso cuerpo. Después ensayamos posturas delante del espejo y me enseñó a andar como una señora. Yo me insinuaba ante ella dejando al descubierto mis genitales, dándole a entender que aceptaba el juego aún cuando mis deseos naturales se afiliaban al bando de los galanes capitaneados por su ex amante Gary Cooper. Ella, indiferente, me ajustaba las tupidas medias blancas en los muslos con unas ligas de raso y encaje y me ayudaba a calzar unas sandalias de tafilete. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;- ¡Qué crueldad!&lt;br /&gt;- No, querida, cuánta demencia, cuánta amargura. Yo viví el fulgor y la derrota de un imperio de cartón piedra que no perdonaba el fracaso y cantaba a la grandeza del amor, un amor anegado de alcohol, herrumbroso, frío y huraño.&lt;br /&gt;- ¿Y las sombras?&lt;br /&gt;- Me gustó. Sellé mi compromiso con Lupe mostrándome ante el equipo vestido de fulana barata. Muchas veces. Incluso en alguna película sugerí el travestismo. Las sombras sólo son un reflejo del retrato conmovedor de mi soledad.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-6962387555442222590?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/6962387555442222590/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=6962387555442222590&amp;isPopup=true' title='19 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/6962387555442222590'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/6962387555442222590'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/09/mis-conversaciones-con-chita-segunda.html' title='MIS CONVERSACIONES CON CHITA -segunda parte-'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>19</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-7366681774849690946</id><published>2008-09-05T14:38:00.000-07:00</published><updated>2008-09-05T14:40:52.896-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>MIS CONVERSACIONES CON CHITA -primera parte-</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;La mona salvaba sus dificultades económicas como huésped de honor del señor Gilbran, sensible y apasionado cabecilla del Movimiento para la Liberación de Irracionales Ejecutantes de las huestes del show bussines anglosajón. Acomodada en una chaise longue, regalo de su amiga Bárbara Stanwick, se deleitaba recordando los años de gloria y desenfreno con una excedida gestualidad  y un jolgorio simulado. “Yo soy grande, es el cine el que se hizo pequeño”, se pavoneaba imitando a la Swanson sin reparar que la burlesca representación atraería la sombra que veló por unos instantes sus ojos remitiéndola a un lugar apenas conocido, quizás sospechado, percibido como una ráfaga de desconcierto en los tiempos del alcohol y la mentira. Sólo entonces, extraviada en el pasado, se reveló diáfana, legítima superviviente de su decadente época, esa que algunos llamaron la edad dorada del cine.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-          Tan pequeño como vuestros sueños – me dijo derrotada, con los ojos bañados de lágrimas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Tras unos minutos de abandono encendió un cigarrillo y apuntando sus negros y finos dedos temblorosos hacia un cajón de la comodilla me instó a que le acercara una pequeña pieza de plata repujada que se hallaba en su interior. Le acerqué la figurilla y de ella extrajo lo que parecía ser un diente, un incisivo amarillento de gran tamaño. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-          Era de ella ¿sabes? –me dijo.&lt;br /&gt;-          ¿De la Swanson? -pregunté alarmada.&lt;br /&gt;-          No, de mi madre.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;De nuevo el silencio. Yo imaginé una sucesión de escenas infernales de caza en Gombe Stream perfectamente ordenadas: jóvenes ricos y ociosos apuntando con sus rifles a la manada, un buen ejemplar en el punto de mira, el alborozo de los disparos  y los porteadores recogiendo las piezas caídas, el pulso firme y la conciencia satisfecha. Una última detonación y la hembra cae abatida aún abrazada a su cachorro que grita horrorizado ante la mirada inerme de su madre muerta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;-          Lo siento.&lt;br /&gt;-          ¿El qué?&lt;br /&gt;-          No sé. Debe ser duro vivir con el recuerdo…&lt;br /&gt;-          ¿Qué recuerdo?&lt;br /&gt;-          Tu madre…&lt;br /&gt;-          ¿Mi madre? Era una mala puta. Murió envuelta en tules abrazada al  último jovenzuelo que se le arrimó. De un infarto.&lt;br /&gt;-          Vaya… yo creí…&lt;br /&gt;-          El diente se lo rompió un travieso ossobucco del Harry’s bar de Venecia. Al percance siguió la llantina, y después la muestra por Fedex de la desgracia. Es dura la pérdida de la belleza en estos tiempos que todo lo  reduce al ámbito de la apariencia. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-7366681774849690946?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/7366681774849690946/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=7366681774849690946&amp;isPopup=true' title='18 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7366681774849690946'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7366681774849690946'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/09/mis-conversaciones-con-chita-primera.html' title='MIS CONVERSACIONES CON CHITA -primera parte-'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>18</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-2715428944035664758</id><published>2008-08-17T15:12:00.000-07:00</published><updated>2008-08-17T15:13:32.115-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>SOLEDAD</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;No más dolor, no más recuerdos. El afilado acero de la hoja penetrando en la carne, sondeando el pulso de la vida aleja la tibia presencia de una memoria vuelta del revés, fraguada en una mentira consentida, en la aflicción de los falsos poemas impuestos. Ahora te revuelves contra mí aullando obscenas verdades, las que nunca te atreviste a ver. Y te retuerces alrededor de la cuchilla como una marioneta de hilos invisibles representando el papel del amante, sin manuscrito, sin instrucciones de uso y disfrute, sólo tú entre las paredes de esta casa, mi calabozo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es fácil, temí lo peor: el arrepentimiento, el horror, la parálisis, el deber… Los preceptos dictados por tu mente virulenta; la misma que compró el cuchillo que ahora toca fondo en tu estómago. Muerte lenta y sabrosa ¿Recuerdas? &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Seré portadora de llagas y estigmas. Dormiré segura en un camastro cualquiera, y el sueño me llevará por tierras baldías sin más porvenir que el retrato de tu rostro con una mueca helada, suspendida en la ofuscación, revelada de tu condición.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-2715428944035664758?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/2715428944035664758/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=2715428944035664758&amp;isPopup=true' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2715428944035664758'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2715428944035664758'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/08/soledad.html' title='SOLEDAD'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-2539624633240391708</id><published>2008-08-09T09:25:00.000-07:00</published><updated>2008-08-09T09:26:53.104-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Mujeres malas'/><title type='text'>ANGUSTIAS</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;Angustias era una mujer muy especial, pese a haber nacido en La Romanilla, una aldea donde aún se estilaba el ir a cuatro patas. Vivía rodeada de los recuerdos familiares de una saga que comenzó hacia 1820 con Frasquito y Manuela,  y concluía en 1994 con Melopea, su madre, fallecida del cólico nefrítico que le ocasionó la ingestión abundante de agua de colonia Heno de Pravia un caluroso domingo de romería. Angustias era la última de una saga que coleccionaba hembras tardías, hijas únicas.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;"&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;A punto de cumplir los cincuenta decidió por propia voluntad erguir su cuerpo y probar a caminar con la única ayuda de sus pies. La antigua postura había favorecido una leve aunque perceptible deformación de las plantas. A modo de balanceras, los huesos adquirían una sinuosa curva hacia arriba en el calcáneo y en los metatarsianos en su encuentro con las falanges, lo que le permitía balancearse al tiempo que daba el paso, como si flotara, creando una estampa que no escapó a los ojos de los mozos solteros y viudos de la comarca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Como también era de esperar, el vaivén incidía directamente en sus nalgas, que se elevaban a compás imprimiendo a su paso un chocante deje felliniano,  de hembra barroca, cumplida de carnes pese a la parvedad carnal. Era virgen a los cuarenta.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Los cuadrúpedos de la pedanía la olisqueaban aprovechando las escasa salidas al pueblo de Angustias para buscar provisiones. La tierra proveía, pero no lo suficiente para calmar las necesidades nutritivas. Algunos, para estar a la altura, intentaban emularla afianzando las plantas en el suelo y elevando el tronco. El dolor era infinito: el crujir de las vértebras y la tensión muscular se alojaba sin compasión en el post-evolutivo provocando reacciones adversas a la moza.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;El desconcierto no se hizo esperar. El Consejo de Varones se convocó a las siete de la tarde del viernes 4 de Mayo. La sentencia, la expulsión del demonio bípedo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Angustias la tiesa marchó campo a través a la búsqueda de horizontes más permeables a su flamante categoría. Cruzó bosques y caminó por veredas expuestas a la intrusión de bestias sin rostro que la acechaban al paso rondando a su alrededor, invisibles, percibidas.  Por la noche, se subía a los árboles para descansar y evitar ser descubierta, haciendo puente con el entorno, mimetizándose con la naturaleza al punto de compartir con ella la sabia de la vida, la gracia divina, la libertad.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Durante el día caminaba infatigable sin más brújula que el fulgor de la luz, las pupilas fijas en la silueta de la diosa Fortuna,  excelsa matrona oronda, torneada con el rotundo transcurrir del tiempo, ese que ella quería romper, despedazar, convertir en polvo de un pasado de sumisión y tiranía.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;Una mañana, al despertar, acurrucada en la rama de un chopo, se percató de la presencia de varias decenas de ojos que la escrutaban. Asustada, se incorporó y saltó a la tierra húmeda. Al mirar hacia arriba vio a otros como ella. Todos dirigían su mirada hacia el sol.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt; &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-2539624633240391708?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/2539624633240391708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=2539624633240391708&amp;isPopup=true' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2539624633240391708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/2539624633240391708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/08/angustias.html' title='ANGUSTIAS'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-35096135.post-7682331781343489818</id><published>2008-07-27T12:07:00.000-07:00</published><updated>2008-07-27T12:31:17.920-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='fragilidades'/><title type='text'>IN MEMORIAN CHARLIE PARKER</title><content type='html'>&lt;object height="172" width="212"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/3XEk_-npJ10&amp;amp;hl=en&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;br /&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/3XEk_-npJ10&amp;hl=en&amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="212" height="172"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Improvisación del tema Ballade. Charlie Parker y Coleman Hawkins., 1950.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Un encolerizado Mingus se acerca al micrófono y da por concluido el espectáculo. Señoras y señores, les ruego que no me asocien con esto. Esto no es jazz –dice-, a sabiendas de que el grito salvaje que anida en el interior de todos los componentes de la banda no cesará nunca aunque vista formas diversas. Bud no está, vomita alcohol en cualquier esquina. El escenario queda en silencio. Charlie, con el alma amortajada, camina hacia su apartamento donde le espera el recuerdo de la hija muerta, el estigma de la piel teñida de oscuro en el mundo de blancos que le ha tocado vivir. Charlie no cree en platillos voladores, sólo en el tiempo, esa abstracción que lo lleva inevitablemente al mañana adelantando su destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os he mostrado la cara de Dios y ahora pretendéis cortarme las alas, desangrar el genio encerrándolo en una caja blanca como vosotros, y como ella, la heroína de mis sueños eternos, la epifanía revelada en los sonidos de mi saxo alto: bebop, be bop, be bop…&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:verdana;font-size:85%;"&gt;Dicen que murió de un colapso provocado por una carcajada. A la edad de treinta y cuatro en un cuerpo de sesenta. Pero la realidad es bien distinta, porque "siempre está tocando mañana y el resto viene a la zaga, en este hoy que él salta sin esfuerzo con las primeras notas de su música". Cortázar lo sabía, y todos aquellos que pintaron Nueva York con la oración &lt;strong&gt;BIRD LIVES&lt;/strong&gt;.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-family:Verdana;font-size:85%;"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/35096135-7682331781343489818?l=mujeresenguerra.blogspot.com'/&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/feeds/7682331781343489818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='https://www.blogger.com/comment.g?blogID=35096135&amp;postID=7682331781343489818&amp;isPopup=true' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7682331781343489818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/35096135/posts/default/7682331781343489818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mujeresenguerra.blogspot.com/2008/07/in-memorian-charlie-parker.html' title='IN MEMORIAN CHARLIE PARKER'/><author><name>Isabel chiara</name><uri>http://www.blogger.com/profile/11113121748604435059</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:extendedProperty xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' name='OpenSocialUserId' value='08603929584155196182'/></author><thr:total xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'>17</thr:total></entry></feed>