viernes, 30 de mayo de 2008

HACE DOS NOCHES

Hace dos noches se presentó de sopetón, sin un aviso a tiempo, sacándome de la cama pasadas las tres de la madrugada. El padre José venía a rendir cuentas conmigo, aprendiza a ratos descarada, preso de un estado de agitación que me alarmó lo suficiente como para que disimuladamente situara la mano cerca del delete por si el asunto llegaba a mayores. No sabes nada de mí, me dijo, a lo que me dispuse a darle la razón. En efecto, sólo me asistían algunos titulares proporcionados por John Done. El detalle de la crónica se me escapaba de las manos más por prioridades de la narración, centrada en el asesinato de la rubia, que por la falta de interés a la que sin duda era una vida de santoral y pecado en extremo apetitosa.

Saqué el ponche y dos copas que dispuse encima de la mesa para romper el hielo y caldear el encuentro. José llenó los dos vasos e inició su relato.

Usted me conoce de La Fragua, el garito de copas que regento en la Wolcott, al lado del Harrison Park. Y sé que John le ha hablado de mi feligresía en Pilsen, y de cómo ésos hijos de puta me la jugaron para quitarme de en medio. Visto así no soy un paisano del que enorgullecerse, y si le soy sincero, hubo momentos en mi vida que llegaron a quebrar mi fe al punto de renegar hasta de Dios, nuestro Señor.

Corría el año 1981 cuando, por obra de Dios y del obispo de mi archidiócesis en Córdoba, me vi volando a Méjico como pieza espiritual de un rompecabezas kafkiano que incluía a dos amas de casa catequistas, una estudiante de filología, un veterinario, una enfermera de ochenta años y una colección de legajos ascendidos a la categoría de decálogo del buen hacer misionero.

La Misión nos mandó a Las Delicias, un enclave rural de La Trinitaria, un hermoso pueblito situado en el municipio de Sitalá, en el Estado de Chiapas, rodeado de encinas y pinos. Un paraíso para perderse, tal como sucedió.

Nos habían asignado una casa que haría las veces de cuartel general y vivienda. Mi trabajo, y el del resto de compañeros, consistía en visitar a los lugareños para tantear sus necesidades más inmediatas y, de camino, inculcarles valores cristianos que matizaran en lo posible sus indómitas conductas. A sólo catorce horas de nuestra llegada comprobamos con horror que las criaturas que poblaban las lindes del magisterio desplegaban santidad por los cuatro costados. Eran católicos, practicantes temerosos de la palabra de Dios inyectada por vía intravenosa en los genes de sus antepasados amerindios. Nuestra misión hacía aguas sin haber abierto siquiera el grifo.

Ante el descubrimiento, convine con mis compañeros que lo mejor sería comunicar el hallazgo a la Misión en España. Necesidades había, eso por descontado, pero de otra índole y la delegación, en la que me incluía, no estaba preparada para afrontar la papeleta. Si acaso el veterinario y la enfermera, si sobrevivía a las alturas, desarrollarían el programa con la ayuda de Dios.

Quedamos que al día siguiente, después de hacer un poco de turismo por las lagunas de Montebello, daríamos aviso de nuestra vuelta a Córdoba.

Las catequistas, dos loros de treinta y cuarenta y seis, se sacaron la ropa para nadar. Debajo llevaban un bañador más que discreto. Yo aproveché la excursión para tenderme al fresco y meditar mi futuro. Entonces la vi. A Juanita. Salía del agua completamente desnuda, las gotas resbalando lánguidamente por su piel morena. Usted comprenderá mi azoramiento. Intenté mirar hacia otro lado, pero los ojos se me clavaban en su vientre y en esas gotas atrevidas que bajaban impunes hasta perderse en el bello ensortijado que tapizaba sus vergüenzas.

Me quedé sin respiración observando todos sus movimientos. Las palmas de la ribera ardían con su sola presencia, tan rotunda la negra. Yo palpitaba litigando en duelo el cuerpo y el alma; y ella, como bestia furtiva, se frotaba contra la hojarasca entre espasmos de placer que absorbían golosamente el rocío de su cuerpo. Ahí caí: derrapé en temprano derrame.
CONTINUARÁ

19 comentarios:

Juan Pablo dijo...

El que se quedó sin respiración soy yo!!!! jajaaaaaaaa.
Hoy no dormís Isabel, te aviso, te ponés a continuar la historia!!!!

Besos

Juan Pablo dijo...

Ála, ála, a mover los dedos!

Ichiara dijo...

Juan Pablo, para ir haciendo boca te presento a Juanita, quien después de su romance santificado, se topó con Carlitos que la convirtió en modelo y cambió al padre José por una paloma.

http://images.google.es/imgres?imgurl=http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/c/c4/SantanaAbraxas.jpg&imgrefurl=http://svetlana69.blogspot.com/2007/12/santana-1969-1974.html&h=936&w=948&sz=575&hl=es&start=1&tbnid=UX_Pl6Wx-QXDXM:&tbnh=146&tbnw=148&prev=/images%3Fq%3Dsantana%2Babraxas%26gbv%3D2%26hl%3Des

Es largo, lo sé, pero funciona.

Un besote

Eva dijo...

Sólo alguien llamado Juanita podría producir tan temprano desenfreno. Esta vez nos deja la historia en un punto X de lo más crítico. A ver cómo resuelve la continuación, maestra.

Besos.

Ichiara dijo...

Ahí está la gracia Eva... que debo controlarme porque Juanita es mucha hembra pa José, el curita cordobés.

Un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel Chiara:
Me he quedado con ganas de más...así que no se demore con la continuación, que soy hombre de escasa paciencia.
Me gusta cómo pinta la historia. Además, el nombre de Juanita, y su piel morena me ponen imaginativo....
Un saludo, Maestra.

Ichiara dijo...

Vaya Carlos, se nota que es viernes. Lo digo por la imaginación como caballo desbocado ante la invocación de Juanita la negra. Yo tuve que recurrir a la visión ampliada de la paloma y a la testosterona que me asiste en los momentos críticos para entender la dulce renuncia del padre José.

Ustedes, señores,invoquen a Juanita que yo haré lo propio con José para que termine de contarme.

Un beso

Ichiara dijo...

Discúlpenme, Juanita está más mejor en:

http://upload.wikimedia.org/wikipedia/en/c/c4/SantanaAbraxas.jpg

Juan Pablo dijo...

Sí, ya la habíamos visto bien, no se preocupe :)

El composé me inspira un verso:
"se equivocó la paloma, se equivocaba..." y puedo seguir si quiere...

Makiavelo dijo...

El primo de Woody Allen dijo que cuando las ganas aprientan ni las cachas de los muertos se respetan.

En Galicia ha pasado en más de una ocasión, las lápidas levantadas y la muerta como extasiada con los ojos en blanco.

Ella me recuerda esos pobres cánidos que cuando están solos se reconfortan con las aceras.
A él el tema se le puede ir de las manos si no frena a tiempo.

Besos.

Sibyla dijo...

El eterno y viejo dilema de la lucha entre la carne y el espíritu, da para mucho "morbo", querida amiga.

Como dice Eva, has dejado el suspense en el punto X, y quién faltará a la próxima cita?...

Aún nos queda un día y dos noches pa el tajo!
Cómo van esos glúteos?

Besitos maestra:)

Ichiara dijo...

Juan Pablo, la paloma no se equivocó con Juanita; fíjate que termina diciendo "ella se durmió en la orilla... La paloma, claro. No era tonta, no... ¿o sería palomo?

Un beso (pronto el desenlace)

Makiavelo, el padrecito era hombre de poco mundo y compañías antitéticas. Con un hembrón como la Juana hasta las catequistas hubieran perdido la biblia.

No sabía lo de Galicia... Usted procede de allí ¿no? Cuente más que es interesante.

Un beso

Sibyla, se ve que la carne tira mucho, jajaja. Y es lo que yo digo, que para algo nuestro Señor nos dotó de terminaciones nerviosas ramificadas a lo largo y ancho de la anatomía ¿no? pa sentir.

Lo dejé ahí porque José, el muy puñetero, tenía que irse para seguir atendiendo el garito, que llega a su punto cumbre a eso de las cinco de la mañana, justo cuando entra a cantar Mamushka la rusa... otra que tal baila... y sin paloma.

Un besote (los glúteos doloridos, sobre todo el hueso cuqui, pero tirando palante)

Uf, mañana al curro.

Todos bien, espero y la niña transformista mejor aún.

Otro beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Eso de Galicia....lo leyó en Selecciones del Reader's Digest o lo sabe de propia mano ??

Raquel Barbieri dijo...

Entre el cura con su temprano derrame ante la negra, y el comentario de Makiavelo de las muertitas de Galicia con los ojitos al ves-re... esto está tomando un matiz super dark'n'hot.

Isabel... pobrecitas las catequistas, me las imagino con mal aliento y el cutis mantecoso, la piel pálido-amarillenta y el pelito opaco. Con cariño, pero me las imagino in such a way.

Esperaré la continuación,
Besos :)

Makiavelo dijo...

Isabel y Carlos, aunque proceda de Galiia la noticia la dieron en la caja tonta, no me gustan los cementerios.

saludos.

Ichiara dijo...

Raquel, me muero con las catequistas in such a way, aunque me temo que las babys terminarán in such a way sucking lo que se tercie: tanto bañito y tanta maleza suelta despertará la bestia. Cuando el pelo y la piel comiencen a brillar por el jugo de mango, y el aliento se refresque con los platanares y papayas se va a ver un ejemplar, porque ésas de tontas tienen lo que el padre José de aguante.

Un beso doble.

Makiavelo, ya decía yo que esas informaciones no podían provenir de otra que no fuera la caja tonta, siempre tan elegante, medida e instructiva.

Un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

Makiavelo:
Mis padres tienen un departamento en Noia, así que todos los años paso algunos días allí. En esta villa, hay un famoso cementerio que nunca dejo de visitar..

Juan Pablo dijo...

Dále piba, dále! Que yo tengo memoria a plazo fijo! :)

Ichiara dijo...

Carlos, Maki anda en paradero desconocido ¿estará siguiendo al gordo del ministerio?

Juan Pablo, es fácil de recordar. Ya sabés, la negra, el curita, el bochorno del trópico, la picazón, el pegajoserío...

Besos a ambos