miércoles, 28 de noviembre de 2007

Balances y familias

La noche de bodas se saldó con la pérdida irreparable de la cinta de Camela, un polvo marital mal resuelto, y una batería de ronquidos hipohuracanados que desvelaron por completo a Susi. Lo que no puedo conseguir el cuadro flamenco contratado por el padre del novio como broche de la velada nupcial, se hizo realidad por la sinusitis crónica de garganta profunda, Cincuenta años –o más, vete tú a saber dada la afición del estrenado cónyuge a los bífidos activos-, pues sí, cincuenta años soportando noche tras noche la crónica de diez rugidos en la oreja y un quejío estentóreo a la que hace once, seguido de un placentero silencio, varios resoplidos y un interminable gorgojeo en una rutina irremisible no era el panorama ideal para una novia en su noche de bodas, y Susi tomó la resolución de que no iba a pasar por ese trance, ya se le ocurriría algo. Bien estaba que hubiera aceptado lo de la boda con el novio de toda la vida por no disgustar a ambas familias y no malograr la alianza empresarial de la que ella y el vaina que dormía a su lado habían sido principales artífices.

Eugenio Serrano heredó de su padre Hipólito un próspero negocio de distribución alimentaria ubicado en Utrera, con 246 empleados en nómina y un certificado de calidad otorgado por el Consejo Regulador del Condado. Corrían los ochenta paralelamente a la carrera de fondo de Eugenio que amplió mercados extendiéndose por toda la autonomía. La cuenta de resultados de Serrano Distribución S.A. sirvió de salvoconducto para entrar como miembro de pleno derecho en la asociación de empresarios de la provincia ocupando un puesto de relevancia en el consejo. La responsabilidad del cargo obligó a Eugenio a ponerse las pilas y a ampliar su vocabulario con términos y conceptos hasta el momento desconocidos. Se familiarizó con anglicismos como cash flow, marketing y know house; manejó con eficacia estrategias de planificación y comunicación, encargó estudios de mercado y se apuntó a un curso de inglés por correspondencia preparando el salto a la exportación.

Un encuentro de empresarios en Miami le abrió los ojos al futuro y tras una parada en Cuba para comprobar in person la fogocidad caribeña y de paso saludar al compañero Fidel, regresó con la cabeza llena de ideas y el firme propósito de abrir una cadena de supermercados siguiendo los patrones de los supermarket americanos; esto es, horario ininterrumpido, secciones para cubrir todas las necesidades, y estrategias de impulso de ventas por contagio (de carro del vecino), proximidad (con el café, la leche, los básicos), y depresión (laboral, postparto, sentimental, por sobrepeso, etc.).

Ya en Utrera encargó a su recién creado departamento de márketing que realizaran un estudio de ubicación de los establecimientos (de los americanos aprendió que el barrio es una fuente inagotable de bolsillos caprichosos y envidias latentes, el perfil ideal para el supermarket).

En cinco años inauguró veintisiete Hipersol en Andalucía, doce en el resto del país y cinco en el algarve portugués. Su fama crecía y crecía, al igual que su cuenta corriente y sus exclusivas amistades. Self made man ejemplar, era invitado a congresos, ponencias, y clases magistrales en las más afamadas instituciones de postgrado del territorio nacional. En su mesilla de noche convivían sin complejos tomos de John K. Galbraith, con novelas de Joaquín Estefanía, su preferido, y algún que otro ejemplar de Vargas Llosa.

Organizaba cacerías para políticos, fiestas de inauguración, y cenas gremiales donde Leonor era la anfitriona perfecta, muda y eficiente. Regaló a Susi un pura raza por su décimo cumpleaños en una fiesta sin precedentes en la finca El Torcal, adquirida para sus días de retiro, y mantenía –a viva voce- a una joven estudiante de económicas en un coqueto estudio del exclusivo barrio de Los Remedios de Sevilla.

La fecha fatídica de su declive coincidió con la colonización de la compañía francesa Carrefour (Continente y Pryca en la época de la invasión), y redujo a escombros la confianza de Lorenzo en sí mismo que veía cómo menguaba la liquidez de sus alforjas. La francesa le estranguló literalmente, lentamente, gozosamente, saboreando la infidelidad de los consumidores a la cadena Hipersol.

Mientras su marido se debatía entre el suicidio y la huida por patas, Leonor callada y prudente, constataba el apetito voraz de los acreedores y asistió en silencio al descrédito y la ignorancia de quienes habían sido sus amigos. Pero el golpe de suerte llegó de la mano de Andrés junior, el recién estrenado novio de Susi del instituto. Hijo de Andrés Campano, de Construcciones Campano, S.A. , y tonto del culo desde el mismito día de su nacimiento, comunicó de inmediato a su familia la buena nueva de su noviazgo con Susi Serrano. Andrés padre, inmensamente rico, supo, en ese momento, que había caído una estrella: la oportunidad de entrar por la puerta grande en el círculo exclusivo de los very, very, very important man. Él, considerado un paria por todos los grandes nombres de la economía andaluza, sólo había conseguido en sus veinte años de empresario fértil el reconocimiento de ser nombrado hermano mayor de una hermandad cofrade, y una medalla honorífica del alcalde de su pueblo como el mejor jugador de dominó de la pedanía.

Las idas y venidas de los novios de una casa a otra conciliaron el encuentro de los consuegros y la solución a los pesares de ambos en una oportuna simbiosis. La finca El Torcal, a punto de ser embargada por impago de la hipoteca se convirtió en la urbanización Los Altos del Torcal, un complejo de viviendas de lujo con campo de golf, caballerizas y club social, y por el que se embolsaron varios miles aparte de dos áticos contiguos de 600 metros cuadrados con jacuzzi y puerta de servicio.

Estaba claro que Andrés Campano, aunque más bruto que un arado, tenía olfato para los negocios rentables, y Lorenzo se aventuró en anunciar el compromiso de los chicos y, de paso, se pidió el primero para ostentar el cargo de mamporrero real del cateto.

27 comentarios:

Carlos Paredes Leví dijo...

Me divert� con la lectura.
Por suerte, mis procesos mental y emocional se rigen por otras coordenadas que las de estos nuevos ricos, no as� mi cuenta corriente.
Despierta mi curiosidad las evoluciones de estos catetos de melenita ensortijada empapada en gomina y camisas rosa p�lido.
Aguardo ansioso.
Un saludo.

Seleccionator dijo...

Olé! Ahora entiendo mucho más la cosa...
Grandiosa Isabel, como siempre!

Ichiara dijo...

Me alegra que te divierta la cosa, Carlos. La realidad es que estas famiglias de pandereta abundan, y aunque su apariencia es burda y un tanto cómica esconden secretos a veces inconfesables y muy suculentos para nosotros, los de reducida economía.

Un saludo

Ichiara dijo...

Gracias Selec, la pobre Susi (que ya se ha visto que no lo es tanto) se dejó poner en la pira para cubrir las ansias de poder de suegro y papá, y de paso, tener una cuenta saneada con la que mantener a nuevos romances quizás.

Un beso

Makiavelo dijo...

Isabel, con esta buena historia podrías crear un nuevo género literio, que se podría bautizar como “Culebrón makarra”, ya tenemos la novela rosa, que tantos beneficios deja a las editoriales, otros como el policiaco, la ciencia ficción, etc... además la historia ligaría bien en las ensaladas del Tomate a mediodía. Todo un best seller.

Sibyla dijo...

Amiga, ahora entiendo todo, fue una boda por puro interés, de conveniencia.
Nuevamente, el pez grande (Continente, Pryca) se come al pequeño (Hipersol)...
Estudiante de económicas y con coqueto apartamento donde llevar a amigos y montar fiestas, entiendo que no le hicieran en la boda la prueba del pañuelo.
Esto promete...espero no hacerme un lío con los diferentes personajes:
Fortunato, Manfredi, Andrés y la Susi...
Amigos, un besazo para todos me encanta seguir relatos por entregas...y sobre todo, poder participar con opiniones personales.

Leuma dijo...

Qué despliegue de datos, parece una historia totalmente "real", El Torcal, Los remedios, Hipersol, Carrefour,..., parece que es uan familia de "aquí al lado" y sí que tenái vista para lso negocios. ahora, lo del oficio de mamporrero,...uffff, un beso

Ichiara dijo...

Makiavelo, me ha gustado su observación y yo que soy muy contenida creo que me voy a desparramar. De ahora en adelante introduciré nuevos aderezos jugosos, como el vinagre y el aceite. Yo es que de pequeña veía Falcon Crest y me identificaba con ángela chaning.

Un beso

Ichiara dijo...

Siby, esto ha sido por tu culpa, que me lo pusiste a huevo en el soul sacrifice. No tenía pensamiento de contar más pero mira, va saliendo el culebrón poco a poco, y gracias a todos vosotros que me dais pistas jugosas.

Besotes, muaaaaaaaaaaa

Ichiara dijo...

Leuma, tengo el árbol genealógico completo, y es extenso. Además tú lo puedes visualizar mejor porque conoces los sitios. Fíjate si son de aquí al lado que los papás de Andrés viven en san pablo, y los de Susi en Utrera con apartamento en nervión, como corresponde a su categoría.

Un beso

(No pude ir al evento blog porque me tocó hacer de speaker el viernes noche (de madrugada) y terminé destrosá. Ya me contarás si conociste a alguien. Paso a verte)

Eva dijo...

Ya me temía yo que la noche de bodas resultara un fiasco con semejantes antecedentes. Al menos, se ha perdido la cinta de Camela, que es un dato a su favor. No les garantiza la felicidad, pero al menos no les torturará los oídos.

Me gusta mucho cómo se va desarrollando la historia. Pero, ¿de verdad existen familias así en Andalucía? Yo pensaba que era una leyenda urbana.

Me encantan las novelitas por entregas.

Un beso.

Carlos Paredes Leví dijo...

He conocido a gente tan miserable, que s�lo ten�a dinero y no le especifico de d�nde eran pero seguro que fueron invitados de �sa boda.

Ichiara dijo...

Eva, familias así hay por doquier, es una especie que lejos de estar en vías de extinción se reproducen como conejos (un ejemplo lo tienes en el tomate como apuntaba Makiavelo), y aquí en andalucía no íbamos a ser menos. Los de aquí se dejan ver más por lo del solete y la "grasia" natural que dicen que tenemos (menos yo).

Todavía le queda mucha camela que oir a susi desgraciadamente, pero mejorará con el tiempo.

Un beso y me alegra que te guste.

Ichiara dijo...

En esa boda hubo mucho capullo adinerado Carlos, y de seguro que estuvieron en la boda de Susi. Esa especie además está convencida de que la pasta que acumulan es un sustituto de la inteligencia, de la elegancia, etc. y no ven lo ridículos que pueden llegar a ser.

A mi me gusta retratarlos así, a lo canalla y con la mofa y el cachondeo que merecen.

¿Será porque somos pobres?

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel:
Yo conoc� a algunos de esos all� en su ciudad pero, no se preocupe, que son patrimonio de toda la Humanidad y uno se los encuentra por todas partes. Como el ox�geno...
Un saludo.

Ichiara dijo...

No me cabe la menor duda Carlos, están por todas partes, lo que ocurre es que por aquí suelen ser muy vistosos.
Besos

Carlos Paredes Leví dijo...

Isabel:
ser� porque van a caballo en la Feria.....para presumir, claro

Ichiara dijo...

Y por la S30, con la blusa de caireles, el sombrero de ala ancha, los botos camperos y el pantaloncillo apretao una cuarta por encima del ombligo. No hay visión más apocalíptica que ver a los caballistas luciéndose por la autopista.
La última vez que pisé la feria fue en el 93, y por motivos ajenos a mi voluntad (obligaciones del curre).

Monica dijo...

Y bueno en medio de tantas desventuras era de esperar, que los padres le sacaran las castañas del fuego-
Pero de que les va a servir a esa pareja no le veo futuro, una lástima, algún día entenderan que el amor no se compra ?
Besotes

Monica dijo...

Perdón, volvía leer el cuento, entendí mal, como se llaman los dos Andrés padre e hijo, entendí cualquier cosa
Ahora si, la historia de siempre uno pone el dinero y otro el nombre, esto es más viejo que el hilo negro, cientos de años atrás los títulos se compraban y en el presente los descendientes los siguen utilizando con orgullo, como sino supieran, que todos saben, que sus ascendientes de linaje nada.
Ahora hay gente que en vez de títulos, con sueldos magros, se compra ropa y zapatillas de marca, para aparentar lo que no son.
Poderoso caballero es Don Dinero"
El cuento buenísimo, y vuelvo a pedir con ansias que vengan más seguidos los capítulos.
Isabel, se te ocurrió publicar lo que escribís ?? en mi humilde opinión escribes muy bien.

NoSurrender dijo...

Y es que el matrimonio es mejor que cualquier ducha fría. No falla como inhibidor del sexo maravilloso...

En cualquier caso, yo le hubiera aconsejado a Eugenio que no hablara mucho de “Know house” y más de “know how” en sus reuniones en Miami. Quizás su prole sería más libre hoy.

Un saludo.

Ichiara dijo...

Gracias Mónica, pero hay que tener linaje para publicar y yo sólo soy una aficionada que se divierte contando paridas. Por acá abundan estas familias de nuevos ricos, además la idiosincracia del sur es muy dada a la exageración para lo bueno y para lo malo, y el rollo de la apariencia es el deporte local en Sevilla. Pronto seguiré contando las andanzas de Susi, que no es tan desgraciaíta como parece.

Un beso guapa.

Ichiara dijo...

Hola Surrender, qué placer oirte. Tienes razón, el matrimonio es la antítesis de la lujuria, y la pobre Susi ya ha probado lo suyo como para entusiasmarse con el petardo de marido que tiene. En cuanto a Eugenio, qué se puede pretender de un curso de inglés por correspondencia, de esos de cassete. El buen hombre se crió toda la vida con un padre, don hipólito que le decía : los contratos no existen entre los hombres, lo que existe es la verguenza y un apretón de manos, así se cierran los negocios. Ese es el conocimiento casero, y así le fue cuando llegó míster marshall.

Un beso

Martín Bolívar dijo...

Muy buen relato, mantienes en vilo al lector hasta el final. Las vueltas que da la vida.

Ichiara dijo...

Gracias Martín, así son las cosas, uno está en la cima de su mundo y a la vuelta de la esquina se cae de cabeza. La seguridad está siempre pendiente de un hilo.

Un beso

Carlos Paredes Leví dijo...

A ver si se recupera de la gripe y nos premia con alguna novedad...
Un saludo y t�mese algo caliente.

Ichiara dijo...

Gracias Carlos, ya ando en activo de nuevo. Por aquí dicen: el catarro con el jarro (y yo soy obediente, jajaja)

Saludos