lunes, 24 de septiembre de 2007

Para Ayaan Hirsi Ali, una mujer políticamente incorrecta

El tiempo transcurre tan lento cuando sabes que allí te espera éso que te reconforta, la mano que deshace el hilo de silencio y miedo que has ido tejiendo a lo largo de los años. Y la culpa, que sostiene los velos adheridos a la carne indigna.
No es fácil, no, arrancar de tu cuerpo la verguenza de ser mujer. Y aceptar el sexo mutilado, y sobrevolar cordilleras y océanos de espejo que reflejan tu imagen en ruinas sobre un fondo de arenas calientes, de un sol implacable, de una palabra escrita.
Honrarás a tu padre y a tu madre, honrarás a tu dios, y aullarás porque sabes de la vida y del amor, a escondidas, agazapada bajo el tocón que da sombra a esas letras que componen la palabra libertad.

6 comentarios:

Sibyla dijo...

Debió ser duro para ella,renunciar a su país,su familia, sus creencias.
Buscar asilo,en otro mundo, en otra mentalidad tan distinta a su raza.
A la vez, un ejemplo de lucha y superación. Ejemplo para muchas mujeres.
Bienvenida Ayaan Hirsi Ali, aunque su presencia sea incómoda en algunos sectores.

Isabel Chiara dijo...

Es cuanto menos elogioso el hecho de haberse enfrentado a la tradición (en algunos casos muy necesaria) y a tan corta edad. Sé que anda protegida por una fundación americana donde la dejan trabajar con libertad, y eso con los tiempos que corren ya es un lujo.

Un beso.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

No conozco la historia. Me informaré. Gracias por tu calidez.

Makiavelo dijo...

Menudo par de narices tiene la morena Ayaan Hirsi Ali, cuantos sacrifios, cuantos sufrimientos.

Qué valor y qué constancia. Un buen ejemplo a seguir.

Un saludo.

Makiavelo dijo...

Menudo par de narices tiene la morena Ayaan Hirsi Ali, cuantos sacrifios, cuantos sufrimientos.

Qué valor y qué constancia. Un buen ejemplo a seguir.

Un saludo.

Isabel Chiara dijo...

Mi vida, mi libertad, un libro interesante autobiográfico que recomiendo a los varones para que se hagan una idea de cómo sentimos las mujeres.

Gracias Maki, siempre un placer tomarme una copita contigo.