domingo, 9 de septiembre de 2007

Queremos tanto a Julio

Juan ha invitado a Julio a cenar, seguro que viene con la Maga o con Silvia, como la última vez hace dos semanas, silenciosa con su cabello liso acariciando la piel tan blanca; y se sentará en el sillón azul ojos de Osiris, su preferido porque divisa la estancia al completo con sus puertas cerradas y la presencia ahí detrás, ectoplasmas inquietantes.

Juan sacará de la cajita una rareza musical del duque, para sorprender nomás, y Julio acariciando el lomo de Clarito hablará de la ultima tarde con Ernesto y el bueno de Eduardo Kennedy agitando sus manos, tan ellington, encima del steinway.

Juan aventará el fuego en el patio tarareando el crujir de los bifes mientras Julio, sus zapatones al compás del trombo, oirá atentamente la historia de mi gato negro y el dolor de su muerte, y la coincidencia entre risas de su nombre, séptimo mes del año, unidad de trabajo de energía o cantidad de calor, Julio, y reímos y todo eso era él, los dos. Queremos tanto a Julio.


A Julio Cortázar (y Julio) “alquien que desde abajo quiere tanto a algunos que resulta que también le quieren”.



10 comentarios:

Makiavelo dijo...

No lo suelo hacer, pero el esfuerzo ha merecido la pena.
Lo he leido con la voz de Cortázar repitiendo cada palabra en mi cerebro.

Inténtalo, el relato lo merece.

Muy bueno. Un saludo.

Sibyla dijo...

Soy una fanática de Cortázar,seguro que habrás leído sus cuentos, te mencionaré mis favoritos:"La señorita Cora", "La salud de los enfermos","La casa tomada".Junto con Borges,los dos grandes renovadores de la narrativa breve. Para Julio, el cuento era la síntesis de la narrativa, según él, era el acto creativo más próximo a la poesía.
Sabías que Rayuela puede ser leído empezando por cualquiera de los capítulos.Saludos andaluces.

Isabel Chiara dijo...

Creo en el Cortázar terapéutico y didáctico. Terapéutico porque te tira de la oreja continuamente para que te fijes en los alrededores de la escena, para que veas más allá del acontecimiento; y didáctico porque fue con él y con Poe con quienes introduje a mi hija en el placer de la lectura a los seis o siete años. Este humilde homenaje a su persona está inspirado en Casa Tomada, Silvia, Rayuela y Apocalipsis de Solentiname, los favoritos de Marisa, que anda ya por los veintiseis. A mi me gusta todo, hasta su voz y su presencia de niño grande y destartalado.

Gracias como siempre Sibyla, date por besada y merendada.

Cómo me gustaría que inventaran la tertulia presencial.

Isabel Chiara dijo...

Maki, lo he probado y me gusta ese punto de vista, me he alejado del escrito y suena bien.

Eres un cielo aunque te llames Makiavelo.

Un beso.

Antonio dijo...

Señora Isabel, me da miedo su historia con tanto muerto.



Que sea leve.

Isabel Chiara dijo...

Vaya Antonio, lo siento, pero también hay barbacoa, un disco rarete de ellington, y el gratísimo recuerdo de dos julios, un hombre y un gato. La próxima más alegre.

Un beso.

Premio consuelo para Lucía Folino dijo...

y que por un azar que no busco comprender...

Darthz dijo...

Este año curiosamente comencé a leer algunas cosas de Cortázar, pero reconozco que aún no he leído lo suficiente como para opinar. Lo próximo con lo que me hice y que supongo que leeré en no mucho tiempo: El bestiario.

Una sonrisa.

Isabel Chiara dijo...

Supongo Lucía que sí lo comprendemos, y por eso vamos tras él. Apocalipsis de Solentiname, de donde saco la dedicatoria, es una de las historias más bellas que he leído, y más crudas.

Un abrazo

Isabel Chiara dijo...

Darthz lee a Cortázar, todo, Bestiario, Rayuela, Alguien que anda por ahí, no te vas a arrepentir. Y oye su voz narrando, merece la pena.

Un saludo